Durante años, la muralla de Veracruz formó parte del paisaje de la ciudad y fue una de las principales estructuras utilizadas para proteger al puerto, pero con el paso del tiempo terminó siendo demolida para dar paso a la modernización y al crecimiento urbano.
La coordinadora de Monumentos Históricos del Centro INAH Veracruz, quien cuenta con más de 30 años de experiencia en el instituto, acudió esta tarde de jueves al Centro Cultural Leyes de Reforma a impartir una conferencia donde abordó la historia de la muralla, debido a las dudas que todavía existen entre los veracruzanos sobre su origen, construcción y desaparición.
Señaló que muchas personas saben que Veracruz estuvo amurallado, pero desconocen las razones por las que se construyó una fortificación similar a las que todavía pueden observarse en ciudades como La Habana, Puerto Rico o Cartagena.
Pero una de las preguntas que más llama la atención es por qué la muralla terminó derribándose.
De acuerdo con la especialista, en su momento se consideró que la estructura ya no era necesaria y que su demolición permitiría atender problemas relacionados con la salubridad, mejorar la circulación del aire y favorecer el crecimiento de la ciudad.
“Pues por los veracruzanos. Así como si me preguntas por qué no rescatan el Centro Histórico totalmente. Yo creo que en su momento decidieron que no era útil”, comentó.
A estos argumentos se sumaron las ideas de modernización que llevaron a tomar la decisión de demoler la fortificación que durante siglos había rodeado parte de la ciudad.
Sin embargo, desde su perspectiva, se trató de una decisión desafortunada, especialmente al compararla con otras ciudades históricas que conservaron sus murallas y hoy las tienen como parte de sus principales atractivos turísticos.
“Fue un error, creo que fue un error porque muchos consideran esto un atractivo más que un error, creo que fue una decisión desafortunada”, afirmó.
Mencionó como ejemplos a La Habana, el Viejo San Juan, Cartagena y Campeche, ciudades que lograron modernizarse y crecer sin perder completamente sus estructuras defensivas históricas.
Actualmente quedan pocos vestigios de la antigua muralla de Veracruz, situación que, de acuerdo con la coordinadora de Monumentos Históricos, dificulta que la población pueda dimensionar la importancia que tuvo esta construcción para la ciudad.
“Pues es que nada más queda decir, por aquí pasó y ya. No tenemos más nada”, lamentó.
La especialista consideró que la conservación de los vestigios que todavía existen permitiría recordar una parte importante de la historia de Veracruz y comprender cómo el puerto se convirtió durante siglos en una ciudad amurallada.