Del tradicional pizarrón y gis a prácticas dentro de entornos virtuales que simulan una fábrica o industria; así evolucionará la enseñanza en el Instituto Tecnológico de Veracruz, donde este semestre comenzará a operar un Laboratorio de Realidad Aumentada y Tecnologías Inmersivas.
Hablamos de una institución con décadas formando ingenieros, técnicos y profesionistas en Veracruz, que ahora da un salto tecnológico para llevar a sus alumnos a simular escenarios que antes solo podían verse en industrias o fábricas reales. Y todo sin salir del plantel.
El director del Tecnológico de Veracruz, José Manuel Rosado Pérez, fue claro al explicar en qué consiste este cambio y por qué no es lo mismo que lo que ya existía. Antes, la simulación se hacía frente a una computadora: el estudiante del lado de acá, la pantalla del lado de allá, y eso era todo. Ahora la experiencia es completamente diferente.
"Ahora los jóvenes van a hacer prácticas, en un laboratorio de simulación, diferente a lo que estábamos haciendo antes, la simulación antes se hacía en una computadora y pues es plana. El chico está de este lado, la computadora allá y ahí lo practica. La inmersiva quiere decir que ellos van a poner un aparato, que se llama el óculo, que es donde se ve la realidad aumentada o realidad virtual".
El dispositivo al que se refiere, conocido popularmente como visor o casco de realidad virtual, permite al usuario sentirse dentro del entorno simulado. Ya no hay distancia entre el estudiante y la práctica: el joven literalmente entra al escenario virtual y lo experimenta como si estuviera parado en medio de una planta industrial.
Las posibilidades que abre este laboratorio son amplias y están directamente vinculadas con las carreras que se imparten en el ITVer. Según explicó Rosado Pérez, los alumnos podrán practicar actividades concretas que más adelante realizarán en su vida profesional, entre ellas:
La idea es que cuando el egresado llegue a su primer trabajo, no se enfrente a un entorno completamente desconocido. Habrá practicado esos escenarios decenas de veces dentro del laboratorio, con la ventaja de que los errores en realidad virtual no tienen consecuencias reales.
"El chico va a estar dentro como si fuera en una industria, una fábrica, realmente lo está viendo todo de manera virtual".
El Tecnológico de Veracruz ya inauguró un aula piloto dentro de su Centro de Información, que funciona como punto de arranque para esta iniciativa. Sin embargo, la visión de la dirección va más allá de un solo espacio: el objetivo es extender esta tecnología a las distintas áreas académicas del plantel, para que los docentes de diferentes materias puedan incorporarla como herramienta de práctica cotidiana.
Esto implica un cambio también en el rol de los profesores. La intención es que los docentes adopten estas plataformas inmersivas y las integren de forma natural a sus planes de trabajo, avanzando hacia lo que en el ámbito educativo se conoce como un modelo de innovación educativa basado en tecnología.
Rosado Pérez reconoció que otras instituciones educativas en el país ya trabajan con realidad aumentada, pero subrayó que el caso del ITVer tiene una particularidad que lo distingue: el uso de esta tecnología está enfocado específicamente en las prácticas de las materias, no solo como recurso de apoyo o demostración.
"Aquí la novedad es que la estamos ocupando para la realización de prácticas de las materias, de las diferentes materias".
Esa diferencia es clave. No se trata de tener visores para impresionar en una expo o para demostraciones esporádicas, sino de integrarlos al corazón del proceso de aprendizaje: las prácticas académicas que los estudiantes necesitan acreditar en cada semestre.
El director de la institución sitúa este avance dentro de una línea de evolución continua en la educación tecnológica. Las aulas pasaron del pizarrón a los proyectores, luego a los videos y tutoriales en línea, y más tarde a las aplicaciones digitales. La realidad virtual e inmersiva es el siguiente escalón de esa escalera, y el Tecnológico de Veracruz decidió subirlo este semestre.
Para los estudiantes veracruzanos que hoy cursan ingeniería, sistemas o cualquiera de las carreras del plantel, este laboratorio representa algo concreto y valioso: más herramientas para prepararse mejor, experiencias prácticas más cercanas al mundo real y una institución que apuesta por mantenerlos al día con las exigencias del mercado laboral actual.
El plan es que los espacios de realidad inmersiva sigan creciendo dentro del campus, consolidando al Instituto Tecnológico de Veracruz como una referencia regional en innovación educativa y formación técnica de vanguardia.