Cada año, sin falta, el centro de Veracruz se convierte en una autopista aérea para millones de aves que cruzan el cielo en busca de climas más cálidos y mejores fuentes de alimento. No es exageración: entre 4 y 5 millones de aves rapaces migratorias atraviesan la zona centro del estado durante la temporada de migración, convirtiendo al corredor que une Cardel, Chichicaxtle y La Mancha en uno de los puntos de observación de aves más relevantes del continente americano.
El dato lo confirma Aurelio Molina, contador de aves de Pronatura Veracruz, organización que lleva más de tres décadas documentando este fenómeno con rigor científico. Para quien no lo conoce, Pronatura Veracruz es una asociación civil dedicada a la conservación de la biodiversidad en la entidad, y su trabajo de monitoreo es referencia obligada para investigadores y amantes de la naturaleza en todo el país.
Molina describió el espectáculo con datos concretos que hablan por sí solos:
"Se cuentan entre 4, 4 millones y medio y 5 millones de aves rapaces migrando entre el centro del estado de Veracruz, específicamente en Cardel y en Chichicaxtle".
Las cifras resultan difíciles de imaginar a simple vista, pero quienes han visitado el observatorio de Chichicaxtle durante la temporada alta saben que no se trata de hipérbole: el cielo literalmente se obscurece con bandadas que viajan en formación, aprovechando las corrientes de aire caliente —conocidas como térmicas— que se generan sobre el territorio veracruzano para planear sin gastar energía.
El especialista explicó que las aves migratorias no se detienen en Veracruz: el estado es un corredor de paso hacia destinos mucho más lejanos. Las rapaces que cruzan la entidad continúan su vuelo hacia el sur de México, luego hacia Centroamérica y finalmente hasta Sudamérica. Como ejemplo ilustrativo, Molina mencionó el caso de la aguililla de Swainson, una especie que puede recorrer miles de kilómetros hasta llegar a las pampas de Argentina, donde encuentra las condiciones ideales para alimentarse.
No todas las aves que cruzan Veracruz son iguales, y eso es precisamente lo que hace tan atractivo el fenómeno para observadores de todos los niveles, desde el visitante curioso hasta el ornitólogo experto. Aurelio Molina detalló algunas de las especies más representativas que pueden avistarse durante la migración:
Pero las rapaces no son las únicas que aprovechan el corredor veracruzano. Molina señaló que durante la temporada migratoria también es posible observar chipes amarillos, calandrias, cigüeñas, pelícanos blancos y aningas, entre muchas otras especies, lo que convierte a esta época del año en una oportunidad única para quienes disfrutan de la naturaleza en todas sus expresiones.
Detrás de cada conteo, cada registro y cada dato disponible sobre la migración en el estado hay décadas de trabajo continuo. Pronatura Veracruz mantiene desde hace 35 años el proyecto denominado Veracruz Río de Rapaces, iniciativa de monitoreo sistemático que ha permitido documentar con precisión el comportamiento de las poblaciones de aves rapaces que transitan por la entidad temporada tras temporada.
Este proyecto no solo genera información científica valiosa: también abre sus puertas al público general. En el observatorio de Chichicaxtle, especialistas como Molina explican a los visitantes el comportamiento de las aves, las rutas que siguen, las especies que pueden identificarse y los esfuerzos de conservación que se llevan a cabo en la región. Es, en pocas palabras, ciencia accesible para cualquier persona curiosa.
La invitación de Molina a la población veracruzana fue directa y entusiasta:
"Los invitamos al observatorio de aves en Chichicaxtle para que conozcan los proyectos que tiene Pronatura Veracruz para monitorear la migración".
Veracruz tiene mucho que ofrecer más allá del puerto y el carnaval. El corredor migratorio del centro del estado es un activo natural de primer nivel que, sin embargo, sigue siendo poco conocido entre la población local. Molina lo sabe y por eso insiste en la importancia de que los propios veracruzanos descubran y valoren lo que ocurre en su propio territorio cada año.
"Que conozcan la maravilla que tenemos de espectáculo aquí en Veracruz, específicamente en el centro del estado de Veracruz".
El observatorio de Chichicaxtle está abierto al público durante la temporada de migración y representa una alternativa de turismo de naturaleza accesible, educativa y, sobre todo, impresionante. Ver a millones de aves cruzar el cielo veracruzano es una experiencia que, quienes la han vivido, no olvidan fácilmente. Y está ahí, al alcance de cualquiera que decida acercarse.
Para más información sobre el proyecto Veracruz Río de Rapaces y las actividades del observatorio, es posible contactar directamente a Pronatura Veracruz, la organización que desde hace más de tres décadas cuida y documenta este extraordinario fenómeno migratorio.
Foto: Aurelio Molina