El Gobierno de Veracruz inició gestiones para evitar el cierre del Ingenio San Pedro, ubicado en el municipio de Lerdo de Tejada, luego de que la empresa anunciara el cese de operaciones, situación que afectaría a miles de productores cañeros y trabajadores de la región.
La gobernadora Rocío Nahle García informó que, tras conocer la decisión, convocó a los representantes de la empresa y de los productores para buscar alternativas que permitan mantener en funcionamiento la factoría.
La mandataria explicó que el propietario del ingenio no se encuentra en el país, por lo que acudió un representante a la reunión sostenida con autoridades estatales.
"Le hicimos una propuesta para que no cierre, cómo se le puede apoyar a través del Estado, pero también de la Federación", señaló.
Agregó que también planteó el caso al secretario de Hacienda del Gobierno de México para explorar mecanismos de respaldo financiero que ayuden a preservar la operación del ingenio.
Nahle detalló que el secretario de Finanzas y Planeación, así como el titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpa), continuarán las reuniones con los representantes de la empresa para encontrar una solución.
Explicó que una de las opciones es implementar esquemas de subsidios, además de analizar la posibilidad de acceder a financiamiento mediante la banca de desarrollo.
"Los impuestos todo mundo los tiene que pagar, por ley nadie puede dejar de pagarlos, pero hay esquemas de subsidios", comentó.
Asimismo, indicó que solicitó revisar si Nacional Financiera (Nafin) podría participar con algún mecanismo de apoyo para la empresa.
La gobernadora advirtió que el cierre del Ingenio San Pedro tendría un fuerte impacto económico en la región.
Precisó que alrededor de 5 mil personas, entre productores cañeros, obreros y trabajadores vinculados a la actividad del ingenio, dependen directa o indirectamente de su operación.
Tan solo la planta industrial, dijo, cuenta con una plantilla cercana a mil 500 trabajadores, sin considerar a los productores que abastecen de caña al ingenio.
Aunque la empresa informó que la producción de caña podría canalizarse a otros ingenios, Nahle insistió en que el objetivo es evitar el cierre definitivo de la fábrica.
La mandataria recordó el caso del Ingenio San Gabriel, que cerró hace cuatro años y posteriormente fue desmantelado, situación que considera no debe repetirse.
"No queremos que pase lo mismo en el Ingenio San Pedro", afirmó.
Explicó que, una vez que un ingenio deja de operar y comienza a desmantelarse, resulta muy complicado reactivar sus operaciones debido a la elevada inversión que se requiere para volver a equiparlo.
Finalmente, Rocío Nahle señaló que la próxima semana sostendrá una reunión con el propietario del Ingenio San Pedro para continuar las negociaciones y buscar una solución que permita conservar esta importante fuente de empleo en la región cañera de Veracruz.