El Mundial 2026 no solo está generando conversación en torno al futbol. Un pequeño pato llamado Merlín se ha convertido en uno de los personajes más comentados en redes sociales durante el torneo, acumulando miles de reproducciones y despertando en mucha gente las ganas de tener uno igual en casa. Pero detrás de esa ternura que transmiten los videos hay una realidad que los expertos piden no ignorar.
Sergio Armando González, presidente de la fundación ambientalista Earth Mission, salió a dar la voz de alerta. En entrevista, el especialista fue contundente: los patos no son mascotas. Son animales silvestres y, como tales, tienen necesidades que ningún hogar puede satisfacer fácilmente y luego optan por abandonarlo.
En tiempos en que cualquier video de un animal tierno puede volverse tendencia de la noche a la mañana, el caso de Merlín es un ejemplo claro de cómo las redes sociales pueden distorsionar la realidad. González lo explicó con claridad:
"No son mascotas, son animales silvestres que requieren condiciones muy específicas para sobrevivir". Sergio Armando González, presidente de Earth Mission
Esa frase resume todo. Aunque en un video se vean simpáticos, dóciles y hasta graciosos, los patos tienen requerimientos que van mucho más allá de un comedero y un poco de agua en un traste. El ambientalista detalló que estos animales necesitan:
Replicar esas condiciones dentro de un departamento o una casa promedio es prácticamente imposible. Y cuando no se logra, el animal sufre las consecuencias.
El fenómeno no es nuevo, pero el caso de Merlín durante el Mundial de Futbol 2026 lo puso de nuevo sobre la mesa. Cada cierto tiempo, un animal aparece en redes, conquista millones de corazones y, casi de inmediato, dispara la demanda por tener uno igual. Ocurrió con mapaches, con zorros, con tejones, con carpinchos, y ahora con patos.