Virgilio Torres Ibarra, director de Tránsito y Vialidad del municipio de Veracruz, fue cuestionado directamente sobre si se implementaría un operativo similar al de la capital del estado, y su respuesta no dejó lugar a dudas.
"No lo tengo contemplado al día de hoy, salvo a instrucción que al respecto me dé la señora alcaldesa", dijo Virgilio Torres Ibarra, director de Tránsito y Vialidad de Veracruz
Con esa declaración, el funcionario dejó la puerta entreabierta, pero sin compromisos. La decisión, según él mismo, dependería de una indicación expresa de la presidenta municipal, quien hasta el momento no ha dado ninguna señal en ese sentido.
Una de las preguntas más importantes en este debate es si los accidentes relacionados con conductores en estado de ebriedad representan un problema serio en el municipio. El propio Torres Ibarra reconoció que algunos siniestros viales podrían tener ese origen, pero matizó su postura al hablar de cifras concretas.
"No considero que en el municipio de Veracruz tenga un índice elevado al respecto, habría que hacer un estudio sobre esa situación. Muchas veces se genera una corriente de opinión y se va maximizando". Virgilio Torres Ibarra, director de Tránsito y Vialidad de Veracruz
Con esto, el director apuntó a que la percepción ciudadana podría estar amplificando un problema que, según su lectura, no tiene la magnitud que se le atribuye en redes sociales y en la conversación pública. Eso sí, aclaró que para tener certeza habría que realizar un estudio formal que respalde cualquier decisión con datos duros.
Torres Ibarra también trajo a la mesa una experiencia del pasado que, según explicó, influyó directamente en la postura actual de la dependencia. En años anteriores, los operativos de tránsito frecuentes en el puerto generaron molestia entre los conductores y los vecinos, quienes consideraban que eran excesivos o que entorpecían la circulación sin resultados claros.
La dirección no quiere repetir una historia que, al menos en su momento, fue vista con desconfianza por una parte importante de la ciudadanía porteña.
En lugar de retomar esa dinámica, el funcionario explicó que actualmente Tránsito y Vialidad destina elementos en puntos estratégicos de la ciudad con una función orientadora: guiar a los conductores, no necesariamente sancionarlos. Una apuesta por la presencia preventiva más que por la fiscalización directa.
Aunque sin operativo de alcoholímetro, la dirección a cargo de Torres Ibarra no está del todo ausente en las calles. De acuerdo con lo que el funcionario detalló, la estrategia actual se basa en:
Este enfoque contrasta con el que adoptó Xalapa, donde las autoridades municipales decidieron reactivar los alcoholímetros como medida concreta para reducir accidentes.