Tal y como ocurre con otros giros comerciales, los floristas también están resintiendo las consecuencias del elevado ambulantaje que hay en la ciudad de Veracruz.
Mario Ramírez, comerciante del Mercado Hidalgo, afirma que la informalidad se ha incrementado y está abarcando distintos rubros ocasionando mermas económicas a los establecidos.
"Uno está dado de alta en Hacienda, paga los impuestos" y con todas las obligaciones que ahora tienen los patrones desestabiliza a los negocios.
Indicó que por ese motivo varios establecimientos han dejado de contratar a más empleados, se han quedado con una plantilla reducida para salir avante.
Sostuvo que durante las primeras semanas del año las ventas han estado muy bajas y los vendedores no tienen muy buenas expectativas.
Uno de los atractivos de la zona siguen siendo los restaurantes y puestos de comida que atraen clientes que a su vez son aprovechados por otros vendedores.
Puntualizó que aunque en estos días tendría que haber un repunte, en la región les merma que el 14 de febrero coincida con el Carnaval de Veracruz porque a la gente "le gusta la fiesta".