En la catedral de Veracruz, se encuentra una astilla de la Santa Cruz en la que murió Cristo hace alrededor de dos mil años.
Alrededor de 1965, el obispo en turno, José Guadalupe Padilla y Lozano, solicitó la astilla de la cruz de Cristo al Vaticano.
Anteriormente la astilla se mostraba para su veneración cada Viernes Santo a la hora del Santo Rosario, incluso el 3 de mayo en la celebración de la Santa Cruz.
La astilla cuenta con un certificado de autenticidad que da fe que perteneció a la Verdadera Cruz que cargó Jesús al calvario.
Esta astilla pertenece a la cruz que encontró santa Elena, madre del emperador romano Constantino, en el siglo IV.
La historia cuenta que Santa Elena encuentra tres cruces en el monte Calvario, pero al no saber cuál era dónde fue crucificado Jesús, llevaron a una mujer enferma, quien fue reclinada en los maderos, pero al tocar la última de las tres, ella quedó curada.
En varias partes del mundo se celebra el 3 de mayo el hallazgo que hizo Santa Elena de la Santa Cruz, ese día los constructores celebran su día, ya que fueron ellos quienes hicieron las excavaciones dónde hallaron la cruz dónde murió Cristo.