“Veracruzana hasta los huesos”, una doctora con más de 20 años en Europa

Imagen “Veracruzana hasta los huesos”, una doctora con más de 20 años en Europa

Por: José de Aquino
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Es una científica veracruzana, aunque nació en la Ciudad de México, afirma ser jarocha porque su familia es de Veracruz.

“Yo nací en la ciudad de México pero mi familia es veracruzana, todos somos veracruzanos, yo soy veracruzana hasta los huesos”.

La doctora Ana María Autrán Gómez, estudió la carrera de Medicina en la Universidad Veracruzana, al egresar de la máxima casa de estudios, voló a Roma para hacer su residencia en la Universidad de La Sapienza, en Italia.

Estudió la especialidad de urología y después cirugía mínima invasiva, una herramienta para la urooncología.

Realizó su primera subespecialidad en laparoscopía en Linz, Austria, después cursó la maestría en uroncología.

No conforme, Ana María cursó uroncología en la Universidad de Western Ontario, en Canadá, después trabajó en Argentina.

Su esfuerzo se vio coronado cuando le ofrecieron un contrato en España.

Con la experiencia que ha adquirido, puso en marcha junto con la Universidad Veracruzana y la Confederación Mexicana de Urología el programa de prevención de cáncer de próstata y testículos.

El 30 de octubre asume el cargo como directora de comunicaciones de la Confederación Americana de Urología (CAU), será la primera mujer mexicana en ocupar ese cargo.

(La CAU, engloba a 23 países de América Latina, desde México a Uruguay, pasando por Portugal y España).

“Cuando la vida te da la oportunidad de crecer, de desarrollar cosas, tiene uno que traerlas a nuestros países, debe uno tener la capacidad de poder sembrar esa semilla de curiosidad dentro de los estudiantes, dentro de los urólogos jóvenes”.

La Confederación Americana de Urología ha sido la plataforma para estar en contacto con América Latina.

Ana María salió a los 22 años de México y lleva más de 20 de residir en Europa, a pesar del tiempo que ha pasado en el extranjero, extraña a su país, añora a Veracruz, a su gente.

“La nostalgia del país siempre la tiene uno el primer año, no obstante hayan pasado veintitantos años, sigues extrañando a tu país, porque México es único en cuanto a la amabilidad que nosotros tenemos, la cultura, o sea somos únicos realmente y el veracruzano es único, es único fuera de México”.

Asegura que el origen siempre está presente sin importar los años, pero la vida te da la oportunidad de readaptarte a otras culturas, a otros idiomas y en su caso a otros hospitales, donde el sistema de salud es distinto al de México.

“Desde cambiar sistemas de trabajo, el idioma al momento de operar, idioma al momento de ver a un paciente, entonces la nostalgia de nuestra tierra siempre está, pero al contrario, a mí me ha dado un chute como dicen los españoles, de energía el ser mexicana, el ser veracruzana”.

En Europa y Canadá los sistemas de salud son universales, es decir que proporcionan todo a sus pacientes.

La doctora hizo énfasis en los sistemas de salud de América Latina, los cuales asegura son microsistemas de salud.

“Los sistemas latinoamericanos son un poco más frágiles, más desarticulados y ofrecen una salud no total, y qué pasa en Europa, qué pasa en Canadá, tienen un sistema de salud universal, tienes una cobertura total de todos los servicios, tú te puedes cortar una uña hasta una quimioterapia”.

No existen pacientes de primera, ni de segunda pero la diferencia entre el sistema de salud entre Europa y el de América Latina es abismal.

“La cobertura la tenemos, aquí cuántos pacientes oncológicos tenemos, no nada más México, América Latina que no tienen el medicamento o que tienen que desembolsar en un seguro privado para poder pagar lo que para allá es gratis, entonces esa es la diferencia, yo creo que no existen pacientes ni de primera, ni de segunda”.

Ante el panorama en América Latina, la doctora Autrán subrayó que se tiene que hacer el camino para convertir la salud en sistema universal, para todos.

“Entonces tenemos que hacer ese camino hacia lo que es convertir la salud en un sistema universal, que cubra a todos y a que todos nos dé la posibilidad de poder obtener un medicamento oncológico o la disponibilidad de alguna prueba genética o una secuenciación que es más difícil”.

Aunque visita alrededor de tres veces al año Veracruz, siempre extraña su tierra, a su familia.

“Lo que más extrañas lógicamente, uno es la familia, porque el abrazo de la familia y demás ahorita ya los sientes mucho más cercano que antes.

Y el sabor veracruzano, el sabor inigualable del café y las tradicionales picadas.

“La comida definitivamente pasen los años que pasen, el chile, la tortilla, el frijol, el café, yo todos los meses que vengo a México, lo primero que me llevo es mi café de Veracruz, con las picaditas con las picaditas que me llevo, me las hacen, me las congelan y van para allá, hasta salsas”.

Además de la comida, extraña la amabilidad del mexicano la cual es única en el mundo.

Ana María no descarta regresar a México, a Veracruz, dónde están los suyos y transmitir sus conocimientos que ha adquirido en el viejo mundo.

“Yo creo que todos no nada más los mexicanos, absolutamente todos los latinos yo creo que al final regresamos, obviamente traemos un background, traemos una historia distinta, pero yo creo que lo bonito es llegar y transmitir, tratar de sembrar un poco de lo es, yo creo que sí, al final regresas, lo ideal para mí es siempre tener un pie en América Latina y otro en Europa”.

La científica afirma que la gente puede llegar hasta donde se propongan, pide que las personas crean en sus sueños, que los tomen y forjen.

“Yo siempre he pensado que todos los sueños que tú crees pueden ser realidad, dependen obviamente la forma como tu manejes tus herramientas, la forma como te muevas. Exhorto a los estudiantes de medicina a creer en sus sueños”.

La doctora Ana María Autrán, es una científica mexicana que ha puesto el nombre de su país en alto, aunque nació en la Ciudad de México es más veracruzana que la nieve de coco.

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