Tras la clausura simbólica de la catedral de Veracruz, donde grupos LGBTI, piden la separación Iglesia-Estado para exigir que la Iglesia no se meta en temas legislativos, el párroco de la catedral y vocero de la diócesis, el padre Víctor Díaz, dijo que desde Juárez se separó la Iglesia del Estado.
“Ya desde Juárez está la separación Iglesia-Estado, no hay que espantarse del petate del muerto”.
A firmó que la Iglesia ocupa su lugar y no se mete en asuntos que dirige el Estado ni el Estado se inmiscuye en asuntos religiosos, pues cada uno en su riel.
“Desde 1992 cuando está la relación Iglesia-Estado y se reconocen las iglesias, la Iglesia ocupa su lugar, buscando el bien común, ni la Iglesia se va a meter en lo que dirija el Estado, ni el Estado se va a inmiscuir en la Iglesia, cada uno como las vías del ferrocarril, cada uno en su riel”.
Comentó que en materia legislativa la Iglesia tiene que hablar desde sus mismos principios y naturaleza lo que es el hombre, el matrimonio y la vida.
Desde esa perspectiva, afirmó que la Iglesia no va a condenar a nadie porque se presenta como maestra de la verdad y la acoge quien quiera libremente.
Agregó que a través de los 2,000 años han querido callar a la Iglesia, le han puesto cadenas pero nunca han podido callarla porque la Iglesia no es obra de los hombres, sino del Espíritu Santo.
Respecto a que no se cumple la laicidad en los temas señalados, pide que presenten en dónde y con hechos concretos, donde la Iglesia se ha inmiscuído.