El doctor Manuel Ybarra destacó que los biológicos ya están disponibles y recomendó priorizar la protección de niños, adultos mayores y mujeres embarazadas. También explicó la importancia de prevenir complicaciones por el virus sincicial respiratorio.
Ante el inicio de la temporada otoño-invierno, el médico Manuel Ybarra, expresidente de la Asociación Mexicana de Vacunología, llamó a la población a completar sus esquemas de vacunación contra la influenza y el COVID-19, al advertir que ambas infecciones pueden provocar complicaciones, especialmente en los grupos vulnerables.
El especialista señaló que las vacunas correspondientes a esta temporada ya se encuentran disponibles en el sector salud y destacó la importancia de aplicarlas oportunamente para reducir el riesgo de desarrollar cuadros graves.
Explicó que la vacuna contra la influenza de este año es trivalente, es decir, protege contra tres cepas del virus: dos de tipo A y una de tipo B, correspondiente al linaje Victoria.
Ybarra recordó que la influenza no debe confundirse con un resfriado común, pues puede ocasionar complicaciones respiratorias, principalmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades pulmonares, como el asma.
Indicó que esta vacuna puede aplicarse a partir de los seis meses de edad y también está recomendada para las mujeres embarazadas, de acuerdo con las indicaciones médicas correspondientes.
En cuanto al COVID-19, el médico explicó que el virus SARS-CoV-2 continúa evolucionando, por lo que es importante que las vacunas se actualicen para responder a las variantes que circulan.
Detalló que existen vacunas de Pfizer y Moderna basadas en la tecnología de ARN mensajero. De acuerdo con su explicación, la presentación de Pfizer se utiliza para personas de 12 años en adelante, mientras que Moderna está destinada a niños de seis meses a 11 años, además de otros grupos conforme a las indicaciones autorizadas.
El especialista también desmintió las versiones que circulan en redes sociales sobre supuestas listas de efectos adversos reconocidos masivamente por Pfizer. Explicó que la tecnología de ARN mensajero se estudia desde hace décadas y que su mecanismo no modifica el ADN de las personas.
Sobre las dudas relacionadas con la miocarditis y otros problemas cardiacos, señaló que es necesario distinguir entre los eventos que ocurren después de una vacunación y aquellos que son causados por ella. Añadió que la infección por SARS-CoV-2 también puede provocar complicaciones cardiovasculares.
Ybarra destacó que otra de las amenazas durante la temporada invernal es el virus sincicial respiratorio, que puede provocar enfermedades respiratorias graves, particularmente en bebés y adultos mayores.
Explicó que existe una vacuna destinada a proteger a determinados grupos, entre ellos las mujeres embarazadas entre las semanas 32 y 36 de gestación, así como adultos mayores de acuerdo con las indicaciones autorizadas.
La vacunación durante el embarazo permite que la madre genere anticuerpos que pueden transferirse al bebé y brindarle protección durante sus primeros meses de vida.
El médico agregó que también existen anticuerpos monoclonales para proteger a los recién nacidos frente al virus sincicial respiratorio. Aclaró que no son vacunas, sino anticuerpos preparados que ofrecen protección durante un periodo limitado.
Sin embargo, advirtió que, según su información, esta alternativa todavía no se estaría aplicando de manera generalizada en el sector público, por lo que llamó a revisar con los servicios de salud las opciones disponibles para los bebés que tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
Finalmente, reiteró la importancia de acudir a los servicios médicos para recibir orientación sobre las vacunas correspondientes a cada edad y condición. En caso de presentar fiebre, recomendó buscar valoración médica antes de la aplicación, de acuerdo con las indicaciones para cada biológico.