¿Un perro puede recordar a su dueño aunque pasen años sin volver a verlo? De acuerdo con el médico veterinario Amílcar Meza Rodríguez, presidente de la Asociación Estatal de Médicos Veterinarios, los perros sí tienen la capacidad de conservar recuerdos y reconocer posteriormente a personas con las que tuvieron un vínculo.
En entrevista para XEU Noticias, el especialista explicó que la memoria de los perros funciona de manera diferente a la de los seres humanos y señaló que pueden utilizar distintos tipos de memoria para registrar experiencias y reconocer situaciones o personas.
De acuerdo con Amílcar Meza Rodríguez, los perros cuentan con diferentes mecanismos de memoria:
El especialista explicó que la capacidad de un perro para reconocer a una persona después de mucho tiempo está relacionada principalmente con la combinación de sus sentidos, particularmente el olfato, oído y vista.
Meza Rodríguez destacó que el olfato tiene un papel importante en la forma en que los perros identifican a las personas.
Cuando un perro percibe el aroma de alguien con quien convivió anteriormente, esa información llega a su cerebro y puede quedar asociada con la persona. De esta manera, si existe un reencuentro después de varios años, el animal puede volver a percibir el olor y relacionarlo con el recuerdo que ya tenía registrado.
También interviene el sentido auditivo. El perro puede reconocer características particulares de la voz de una persona, como su tono o tesitura. Al escuchar nuevamente esa voz, el cerebro puede asociarla con la persona que conoció anteriormente.
A esto se suma el reconocimiento visual, mediante el cual el animal puede identificar los rasgos de una persona que previamente formó parte de su entorno.
El veterinario explicó que recordar a una persona con la que convivió anteriormente no significa que el perro sea incapaz de establecer nuevos vínculos.
Por el contrario, señaló que los animales tienen capacidad de adaptación y pueden generar nuevos lazos con las personas que actualmente forman parte de su entorno.
Esta adaptación, explicó, forma parte del bienestar animal, ya que los perros tienen la capacidad de ajustarse a las condiciones del medio en el que viven y establecer nuevas relaciones.
Meza Rodríguez explicó que desde las primeras etapas de vida existe un proceso conocido como impronta, mediante el cual los cachorros comienzan a desarrollar vínculos físicos y emocionales.
En esta etapa también intervienen los sentidos, aunque estas capacidades de reconocimiento y apego se van desarrollando progresivamente conforme el animal crece y acumula experiencias.
Por ello, un perro que se separa de una persona con la que tuvo un vínculo puede conservar determinados registros asociados con ella. Si años después ocurre un reencuentro, el olfato, la voz y la apariencia pueden contribuir a que el animal identifique nuevamente a esa persona.
Finalmente, el presidente de la Asociación Estatal de Médicos Veterinarios destacó la importancia de cuidar a las mascotas y fortalecer los vínculos con ellas, al considerar que los perros y gatos son animales sintientes capaces de establecer relaciones con las personas que forman parte de su vida.