Arqueólogos descubrieron una tumba de aproximadamente 4 mil años de antigüedad en la necrópolis de Saqqara, Egipto, que conserva una llamada “puerta falsa”, un elemento funerario que los antiguos egipcios asociaban con el paso simbólico entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
La tumba perteneció a Sekhentyu-Ptah, un funcionario de alto rango del Reino Antiguo. La estructura conserva parte de una capilla funeraria y la puerta falsa en su ubicación original, acompañada de objetos utilizados en rituales funerarios.
Aunque parece una entrada, la puerta no conducía a ninguna habitación. Su función era simbólica: los egipcios consideraban que el ka, o fuerza vital del difunto, podía atravesarla para recibir las ofrendas depositadas frente a ella.
Escucha en Internet en tiempo real XEU 98.1 FM de Veracruz, México
Las inscripciones jeroglíficas permitieron identificar a Sekhentyu-Ptah y algunos de sus cargos. Entre ellos aparecen funciones como supervisor de las obras del rey, supervisor de documentos reales, sacerdote de la diosa Maat y supervisor de escribas.
Uno de los títulos más llamativos lo describe como responsable de los secretos de los decretos reales, lo que refleja la importancia que tuvo dentro de la administración egipcia.
Frente a la puerta falsa fueron encontrados objetos de alabastro relacionados con los rituales, entre ellos una mesa de ofrendas, un recipiente para libaciones y una vasija de purificación. El hecho de que permanecieran en su posición original aporta información sobre las prácticas funerarias del Reino Antiguo.
El descubrimiento también reveló una red de pozos funerarios conectados entre sí. En su interior había restos humanos, sarcófagos de piedra que permanecían sellados, cerámica, cartonnage funerario decorado y más de 100 ushabtis, pequeñas figuras colocadas en las tumbas.
Estas piezas tenían una función relacionada con el más allá: se creía que podían realizar tareas para el difunto después de su muerte.
Los arqueólogos también localizaron una figura de madera con forma de halcón y otros objetos funerarios. Algunas de las cámaras habían sido saqueadas en la antigüedad, incluso con aberturas realizadas entre diferentes espacios funerarios.
El hallazgo ocurrió en el área de Bubasteion, en Saqqara, una extensa necrópolis que fue utilizada durante distintos periodos de la historia egipcia. El sitio se encuentra asociado con la antigua ciudad de Menfis y es considerado uno de los principales centros arqueológicos de Egipto.
La excavación continuará con estudios arqueológicos y científicos para determinar más detalles sobre la tumba, sus ocupantes y la evolución de las prácticas funerarias en Saqqara.
Escucha en Internet en tiempo real XEU 98.1 FM de Veracruz, México