Durante años, las plataformas de streaming parecían haber sentenciado el futuro de los DVD y Blu-ray. Sin embargo, un nuevo análisis publicado por Collider sostiene que ese cambio podría haber sido un error para los consumidores, quienes cada vez muestran mayor interés por volver a adquirir películas en formato físico.
La principal razón, explica el artículo, es que los usuarios realmente no son dueños del contenido que compran o ven en plataformas digitales. Aunque una película se adquiera en formato digital, el acceso puede perderse si expiran los derechos de distribución, cambian las licencias o la plataforma decide retirar el contenido de su catálogo.
En contraste, un Blu-ray, DVD o disco 4K permanece en manos del comprador sin depender de contratos entre empresas o de una conexión a internet. Además, ofrece la máxima calidad de imagen y sonido disponible para el consumidor, sin la compresión que suelen aplicar los servicios de streaming.
El análisis también señala que el auge del streaming provocó que muchos estudios redujeran la producción de ediciones físicas. Sin embargo, el incremento en los precios de las suscripciones, la fragmentación de los catálogos entre múltiples plataformas y la desaparición constante de películas y series han impulsado un renovado interés por coleccionar formatos físicos.
Este cambio de tendencia ya comienza a reflejarse en el mercado. De acuerdo con reportes recientes, las ventas de Blu-ray, especialmente en formato 4K y en ediciones especiales para coleccionistas, muestran un crecimiento impulsado por consumidores que buscan conservar sus películas favoritas sin depender de las decisiones de las plataformas digitales.
Aunque el streaming continúa siendo la opción más cómoda para acceder a un amplio catálogo de contenidos, el debate sobre la propiedad digital ha cobrado fuerza en los últimos años. Para muchos aficionados al cine, el regreso al formato físico representa una forma de garantizar que las películas seguirán disponibles, independientemente de los cambios en las licencias o en los servicios de suscripción.
Fuente Collider