¿Por qué duele cuando pierde la Selección Mexicana? Psicólogo explica el impacto emocional

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Por: Alexandra Burch
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a eliminación de la Selección Mexicana en los octavos de final del Mundial 2026 no solo dejó tristeza entre los aficionados por el resultado deportivo. Para millones de mexicanos, la derrota representó un golpe emocional mucho más profundo, relacionado con la identidad, el sentido de pertenencia y las expectativas que se construyen alrededor del equipo nacional.

Así lo explicó el psicólogo clínico y psicoterapeuta Carlos Sánchez Muñoz, quien señaló que el futbol, especialmente cuando juega México, trasciende el ámbito deportivo y se convierte en un fenómeno emocional y social.

La Selección se convierte en parte de la identidad

De acuerdo con el especialista, una de las razones por las que una derrota puede doler tanto es porque muchas personas incorporan a la Selección como parte de su propia identidad.

"La teoría de la identidad social explica que una parte de nuestra autoestima proviene de los grupos a los que pertenecemos. Cuando decimos 'ganamos' o 'perdimos', aunque nunca hayamos pisado la cancha, estamos haciendo al equipo una extensión de nosotros mismos", explicó.

Por ello, cuando el Tri queda eliminado, muchas personas sienten que también experimentan una pérdida personal.

"Si ellos pierden, algo de nosotros también queda expuesto. El cerebro emocional no distingue completamente entre una amenaza personal y una amenaza hacia un grupo profundamente significativo", señaló.

También duele el futuro que ya no sucederá

Carlos Sánchez explicó que el dolor no proviene únicamente del marcador, sino de todas las ilusiones que se habían construido antes del encuentro.

Las familias imaginan celebraciones, conversaciones, reuniones, el pase a la siguiente ronda e incluso la posibilidad de hacer historia.

"Muchas pérdidas duelen no solo por lo que desapareció, sino por el futuro que ya no sucederá. La derrota rompe una narrativa: 'esta vez sí podemos llegar lejos'", comentó.

Se revive una historia de frustraciones

El psicólogo indicó que cada eliminación importante también reactiva recuerdos de derrotas anteriores.

Errores arbitrales, penales fallados, partidos que parecían ganados o generaciones enteras que crecieron escuchando frases como "México juega como nunca y pierde como siempre" forman parte de una memoria emocional colectiva.

"No lloramos únicamente por este partido; muchas veces lloramos por todos los 'casi' anteriores", explicó.

El futbol también une familias y recuerdos

Sánchez Muñoz destacó que para muchas personas los partidos de la Selección están ligados a momentos familiares y afectivos.

Ir al estadio con el padre, reunirse frente al televisor con la familia, convivir con amigos o sentirse cerca del país cuando se vive en el extranjero convierte al futbol en un espacio cargado de emociones.

"La derrota no afecta solamente al aficionado deportivo; también al niño que quería celebrar con su padre, al migrante que extraña su país o a quien necesitaba una alegría compartida en medio de una vida difícil", afirmó.

Una victoria representa esperanza

El especialista señaló que en contextos donde existen preocupaciones económicas, inseguridad o incertidumbre, una victoria deportiva puede convertirse en un momento de alivio colectivo.

"Por unas horas sentimos orgullo, unidad y esperanza. Cuando esa victoria no llega, la decepción puede ser mucho mayor porque el partido cargaba con una función emocional demasiado grande", indicó.

Según explicó, muchas personas no esperaban únicamente que once futbolistas ganaran un partido, sino que les regalaran un momento de felicidad compartida.

Cuando la tristeza se convierte en un problema

Carlos Sánchez aclaró que sentirse triste, decepcionado o frustrado tras la eliminación de la Selección es una reacción completamente normal.

Sin embargo, advirtió que el problema comienza cuando esas emociones derivan en violencia, agresiones, consumo excesivo de alcohol o afectan durante varios días la vida cotidiana.

"La madurez emocional no consiste en dejar de sentir. Consiste en reconocer: esto me importa, me dolió y estoy decepcionado, pero mi valor como persona no depende del resultado de un partido", explicó.

Más que un partido

Para el psicólogo, la eliminación del Tri deja una enseñanza sobre el papel que el deporte ocupa en la vida de millones de personas.

"Cuando pierde la Selección Mexicana no perdemos solamente un partido. Perdemos, por unas horas, una historia que necesitábamos creer, una celebración que ya habíamos imaginado y una versión colectiva de nosotros mismos que deseábamos ver triunfar", concluyó.

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