Los archivos históricos no son exclusivos para investigadores o especialistas. Cualquier ciudadano puede acceder a ellos para conocer la historia de su familia, de su comunidad o incluso para resolver asuntos legales, destacó la investigadora del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana (UV), Olivia Domínguez Pérez.
La académica impartió este jueves 23 de julio la conferencia "Archivos públicos, privados y eclesiásticos: memoria e historia" en el Centro Cultural Leyes de Reforma, donde explicó la importancia de estos acervos documentales y el papel que desempeñan en la preservación de la memoria histórica.
Durante su ponencia señaló que estos espacios resguardan documentos que permiten reconstruir la vida cotidiana de distintas épocas y entender cómo las instituciones registraban los acontecimientos de la sociedad.
"Los archivos no solamente los usan los investigadores, también los puede utilizar la ciudadanía. Hay personas que los consultan por cuestiones jurídicas, como conflictos de tierras o para buscar antecedentes, pero cualquier ciudadano puede acceder porque ahí se encuentra parte de nuestra historia", expresó.
Domínguez Pérez recordó que, desde la entrada en vigor de la Ley General de Archivos en 2018, los archivos históricos son de consulta pública, por lo que las personas interesadas pueden revisar documentos sin necesidad de ser especialistas.
Explicó que, en la mayoría de los casos, basta con acudir al archivo correspondiente y seguir las medidas de conservación para consultar los documentos.
"Los archivos históricos son de uso público. No necesitas ser investigador; simplemente tener interés por conocer algún tema y cuidar los documentos que forman parte de nuestro patrimonio", indicó.
La investigadora detalló que existen distintos tipos de archivos. Entre ellos se encuentran el Archivo General de la Nación y los archivos judiciales, donde es posible consultar información relacionada con procesos legales e históricos.
También habló de los archivos eclesiásticos, los cuales son de carácter privado. Sin embargo, explicó que actualmente varias instituciones religiosas permiten el acceso a investigadores que acrediten el objetivo de sus estudios.
Como ejemplo, mencionó el Archivo del Arzobispado de Puebla, que conserva documentos de la época colonial con información no solo del estado de Puebla, sino también de las diócesis que dependían de ese arzobispado.
La especialista subrayó que estos acervos representan una fuente invaluable para comprender la historia de México y destacó la importancia de conservarlos, ya que resguardan la memoria colectiva y permiten a las nuevas generaciones conocer cómo se construyó la vida social, política y cultural del país.