Luego de las quejas ciudadanas de las malas condiciones en las que se encuentran algunos nichos del Cementerio Municipal de Veracruz, la autoridad fijó su postura sobre el tema, detalló qué está pasando, por qué esos espacios lucen así y qué se tiene planeado hacer al respecto.
José Pérez López, director de Panteones del Ayuntamiento de Veracruz, señaló que los nichos deteriorados no son un problema reciente ni descuido de la actual gestión, pero independientemente de ello, no están en uso.
Según explicó, esas estructuras fueron construidas hace muchos años, nunca recibieron el mantenimiento adecuado y llegaron a esta administración exactamente en las condiciones en que se pueden ver hoy.
El funcionario aseveró además que las torres donde están ubicados los columbarios tampoco pueden intervenirse de manera inmediata, ya que varias de ellas siguen en uso activo.
Solo los espacios que han quedado vacíos están fuera de operación y son los que presentan el mayor deterioro visible.
Ante la situación, hay una opción concreta para quienes visitan el panteón y no se sienten conformes con el estado en que se encuentran los restos de sus familiares.
"Definitivamente ya no; cuando el propietario de los restos áridos que están ahí resguardados vienen y se dan cuenta de la condición en donde están los columbarios dicen 'yo quiero retirar a mis seres queridos' que están en todo su derecho, claro que tienen que pagar la apertura del nicho en el Registro Civil y le vale 675 pesos".
En pocas palabras: si una familia considera que el nicho donde descansan los restos de un ser querido no está en condiciones dignas, puede solicitar su retiro.
El trámite se realiza ante el Registro Civil y tiene un costo de 675 pesos por la apertura del nicho. Es un derecho que tienen los deudos y que la autoridad confirmó que se respeta.
La solución que plantea la dirección de Panteones no se limita a gestionar quejas una por una. Hay un plan más amplio en marcha. Para quienes necesitan un espacio donde depositar los restos de un familiar, ya se están construyendo nuevos nichos en condiciones óptimas, pensados para atender la demanda actual del cementerio.
Al mismo tiempo, los espacios que se vayan liberando —en algunos casos porque las familias retiran los restos— serán aprovechados para levantar nueva infraestructura. La idea es ir renovando el panteón de manera progresiva, sin interrumpir el funcionamiento del lugar.
Uno de los puntos más sensibles de todo este proceso es el momento en que los restos sean reubicados de un columbario a otro.
Para que las familias tengan certeza de que todo se hace de forma correcta y transparente, la autoridad municipal ya tiene un protocolo definido. Así lo detalló el director:
"Una vez que esté terminado llamamos a los familiares de los que están en el más próximo, en el más junto y empezamos a pasar restos pero que esté aquí la autoridad competente, por decir, la Fiscalía, para que vean que se pasan los restos como están y se tapan".
Es decir, ningún traslado se hará a puerta cerrada ni sin testigos oficiales. La presencia de la Fiscalía durante estas operaciones busca garantizar que los restos sean movidos exactamente en el estado en que se encuentran, sin alteraciones, y que los nuevos nichos queden debidamente cerrados. Un mecanismo de supervisión que da certeza tanto a las familias como a la propia institución.
Lo que se viene para el Cementerio Municipal de Veracruz es, en esencia, una renovación gradual de su infraestructura. No solo se atenderán los columbarios en mal estado: la mejora también contempla el área de tumbas, que ya recibe mantenimiento de manera independiente.
El proceso no será inmediato ni ocurrirá de un día para otro. La lógica es construir primero los nuevos nichos, luego reubicar a quienes están en los espacios más cercanos y deteriorados, y así ir avanzando torre por torre hasta que todo el cementerio cuente con instalaciones dignas y en buen estado.
Para los veracruzanos que tienen a un ser querido en alguno de los nichos del panteón municipal, la recomendación es acercarse directamente a la dirección de Panteones del Ayuntamiento de Veracruz para conocer el estado específico del nicho de su familiar y saber si aplica para los próximos trabajos de reubicación o si pueden gestionar el retiro voluntario de los restos mediante el trámite ante el Registro Civil.
La situación, aunque incómoda para muchas familias, tiene ya un rumbo trazado. La autoridad asumió la responsabilidad de atenderla y puso sobre la mesa un plan que, si se cumple en los tiempos prometidos, cambiará la cara de uno de los espacios más simbólicos y visitados de la ciudad.