Así comenzó la tradición de los tamales en el Día de la Candelaria

Imagen Así comenzó la tradición de los tamales en el Día de la Candelaria

Por: Marcelo Bermúdez

Este lunes 2 de febrero se celebra la fecha del Día de la Candelaria, la cual es parte de las fiestas navideñas sobre el nacimiento de Jesucristo, sin embargo, en México, esta tradición se modificó para acomodar las tradiciones del país, así como en los alimentos, de donde surge el consumo de tamales.

De acuerdo con el investigador Ricardo Cañas, la tradición de la Rosca de Reyes y su vínculo con el Día de la Candelaria es el resultado de un profundo sincretismo cultural y religioso que se remonta a tiempos ancestrales. Esta costumbre combina elementos del cristianismo con prácticas alimentarias de los pueblos originarios de Mesoamérica, especialmente aquellas relacionadas con el maíz.

La Rosca de Reyes tiene su origen en Europa y simboliza la corona del rey Herodes, quien, según el relato bíblico, buscaba al Niño Jesús para eliminarlo ante la profecía de que perdería su trono. La forma circular de la rosca representa dicha corona, mientras que las frutas secas y cristalizadas evocan las joyas que la adornaban. En sus inicios, dentro del pan se colocaba una haba o una pequeña piedra, que simbolizaba al Niño Jesús oculto para protegerlo de la persecución; con el tiempo, este elemento fue sustituido por un muñeco.

Cuando esta tradición llega a México, se fusiona con costumbres prehispánicas relacionadas con el maíz, considerado un alimento sagrado. Es así como la celebración se extiende hasta el 2 de febrero, Día de la Candelaria, fecha que marca el cierre del ciclo navideño.

Por su parte, el investigador Hiram Becerra señaló que, de acuerdo con la tradición, la persona que encuentra el muñeco del Niño Jesús en la Rosca de Reyes asume un compromiso especial: convertirse en el Padrino o Madrina del Niño Jesús. Este papel implica no solo ofrecer tamales y atole —alimentos elaborados a base de maíz—, sino también vestir al Niño Jesús, llevarlo a misa para su presentación y colocarlo posteriormente en un nicho o altar, donde permanecerá el resto del año.

De esta manera, la Rosca de Reyes y el Día de la Candelaria no solo representan una celebración gastronómica, sino una expresión viva del encuentro entre dos culturas, donde la fe, la historia y la tradición continúan transmitiéndose de generación en generación.

da clic