Elementos de la Guardia Nacional (GN) y de la Policía estatal se enfrentaron con pobladores de Quechultenango, Guerrero, luego de que habitantes de la zona bloquearan en dos puntos una carretera, incendiaran una patrulla y retuvieran a integrantes de las fuerzas de seguridad.
Los hechos comenzaron cuando vecinos de Mochitlán y Quechultenango impidieron el ingreso de elementos federales y estatales que realizaban recorridos de seguridad en la región.
Francisco Rodríguez Cisneros, subsecretario de Desarrollo Político y Social del Gobierno de Guerrero, explicó que los agentes realizaban un recorrido de rutina y descartó que se tratara de un operativo especial para detener personas.
"No es ningún operativo especial, no hay manera de detener a nadie", afirmó el funcionario.
Explicó que los recorridos forman parte de las actividades ordinarias que realizan diariamente las Bases de Operaciones Interinstitucionales, como parte del despliegue de seguridad que mantienen desde hace algunos meses en coordinación con los gobiernos municipales.
Rodríguez Cisneros señaló que los alcaldes de Quechultenango y Mochitlán tenían conocimiento del despliegue, por lo que manifestó su extrañeza ante la reacción de los pobladores.
El subsecretario confirmó que integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Guardia Nacional y Policía estatal fueron retenidos por habitantes.
En una transmisión en vivo, informó que los elementos militares ya habían sido liberados, mientras que 16 policías estatales permanecían retenidos en el municipio de Quechultenango.
El funcionario indicó que estableció comunicación con el alcalde de Quechultenango y que buscarían abrir un diálogo con los pobladores para conseguir la liberación de los agentes.
También anunció que sostendrían un encuentro con los presidentes municipales de Quechultenango y Mochitlán, con el objetivo de que informaran a sus habitantes sobre el despliegue de seguridad.
Videos difundidos en redes sociales muestran a un grupo de personas parapetadas en dos camionetas tipo Urvan mientras bloqueaban la carretera y pedían a los agentes que no dispararan.
En las grabaciones se escuchan detonaciones, aparentemente de arma de fuego, y uno de los pobladores grita: "ya me dieron".
Después de que las fuerzas de seguridad lograron avanzar por el bloqueo instalado en Mochitlán, se preparaban para ingresar a Quechultenango, donde otro grupo de pobladores mantenía bloqueada la entrada con un vehículo atravesado sobre la carretera.
Algunos habitantes portaban piedras durante la protesta.
De acuerdo con la información disponible, los elementos federales y estatales permanecían retenidos en un comedor comunitario de Quechultenango. En el exterior del inmueble quedó una patrulla incendiada.
Tras la confrontación, transportistas suspendieron el servicio en los municipios de Tixtla, Mochitlán, Mártir de Cuilapan y Quechultenango.
"Se suspende el servicio hasta nuevo aviso para salvaguardar la integridad de los usuarios, choferes y unidades", señala un aviso de la ruta de transporte público Tixtla-Chilpancingo.
La retención de integrantes de las fuerzas de seguridad tiene antecedentes en Quechultenango.
El 16 de febrero de 2022, pobladores mantuvieron retenidos durante más de cuatro horas a militares y policías ministeriales que realizaban un operativo en la zona.
Los elementos fueron liberados después de que autoridades y habitantes firmaron una minuta en la que el Ejército se comprometió a realizar patrullajes en la región con el acompañamiento de la Policía Comunitaria y la Policía Municipal.
Posteriormente, el 7 de junio de 2022, habitantes de Petaquillas, municipio de Chilpancingo, retuvieron también a un grupo de militares.
La región donde ocurrieron estos hechos ha sido señalada por autoridades y reportes periodísticos como zona de presencia de Los Ardillos, grupo criminal identificado públicamente con los hermanos Celso e Iván Ortega Jiménez.
En esta zona de Guerrero también se han registrado otros hechos de alto impacto.
El 6 de octubre de 2024 fue localizado decapitado el entonces alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán. De acuerdo con las investigaciones del caso, antes de ser asesinado acudió a la localidad de Tepechicotlán, desde donde habría sido llevado por la fuerza por hombres armados hacia Quechultenango.
Por este crimen fue detenido Germán Reyes Reyes, exmando militar que se desempeñaba como encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública de Chilpancingo. El exfuncionario enfrenta un proceso por homicidio calificado en agravio del alcalde y ha sido señalado de tener presuntos vínculos con Los Ardillos.
Semanas después, a finales de octubre de 2024, 17 vendedores de trastes de peltre de la comunidad de Chautipa desaparecieron después de acudir a la comunidad de El Epazote, en el municipio de Chilapa, para vender sus productos.
El 4 de noviembre, 11 de ellos fueron localizados mutilados en la batea de una camioneta abandonada a un costado de la Autopista del Sol, cerca del punto conocido como El Parador del Marqués, al sur de Chilpancingo.
Hasta el momento, seis habitantes de Chautipa continúan desaparecidos.
Con información de Reforma