El exconsejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, respondió a los señalamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre la posibilidad de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revise su gestión al frente del organismo electoral y aseguró que durante su administración se realizaron auditorías sin detectar irregularidades relevantes.
A través de un posicionamiento público, Córdova, quien presidió el INE de 2014 a 2023, sostuvo que el instituto fue una de las instituciones más auditadas del país durante ese periodo y afirmó que las observaciones formuladas por la ASF fueron atendidas en tiempo y forma.
El exfuncionario señaló que, durante los años de su gestión, la Auditoría Superior de la Federación revisó las cuentas del organismo electoral y aseguró que la última auditoría correspondiente a su administración, en 2022, concluyó sin señalamientos.
En su mensaje, el exconsejero presidente también se refirió al Órgano Interno de Control (OIC) del INE, cuyo titular fue designado por la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados en 2019.
De acuerdo con Córdova, durante ese periodo tampoco se encontraron irregularidades relevantes en su gestión, mientras que las observaciones menores que se detectaron fueron sancionadas.
Asimismo, sostuvo que los partidos políticos mantienen una vigilancia permanente sobre el instituto y afirmó que, pese a las acusaciones públicas de Morena contra el organismo durante su presidencia, no se acreditaron las irregularidades que, según dijo, se le atribuían.
Ante la posibilidad de que se realicen nuevas revisiones a su administración, Córdova manifestó que no se opone a que las autoridades fiscalizadoras vuelvan a examinar los recursos ejercidos durante su gestión.
“Y si, a pesar de todo lo anterior, quieren volver a auditar lo auditado, adelante”, expresó.
Añadió que quienes han tenido administraciones transparentes y apegadas a la ley no tienen motivos para temer a nuevas auditorías.
Las declaraciones de Córdova se producen luego de los señalamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la revisión de su gestión al frente del INE, en medio de las diferencias políticas en torno al funcionamiento y la situación actual del organismo electoral.
Hasta el momento, el posicionamiento del exconsejero constituye su respuesta a los señalamientos y una defensa de los resultados de las auditorías realizadas durante el periodo en que encabezó el instituto.