La regulación del uso de celulares en las escuelas representa un avance, pero todavía existen dudas sobre los mecanismos para su aplicación, particularmente respecto al uso pedagógico de estos dispositivos, señaló Ana Patricia Martín, coordinadora de Educación con Rumbo, en entrevista para XEU Noticias.
La especialista consideró que la decisión de regular estos dispositivos tomó en cuenta recomendaciones de organismos internacionales, entre ellos la UNESCO, además de evidencia y la participación de integrantes del sector educativo.
Explicó que la Secretaría de Educación Pública realizó una consulta nacional a más de medio millón de figuras educativas, cuyos resultados aportaron información para la elaboración de la regulación.
"Hay que reconocer el avance, pero también hay que exigir claridad sobre cómo se va a implementar".
Ana Patricia Martín señaló que uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la manera en que se determinará cuándo un celular puede utilizarse con fines educativos.
Explicó que el documento oficial establece la posibilidad de utilizar dispositivos para fines pedagógicos, pero, desde su perspectiva, todavía deben precisarse aspectos como:
"Deja algunos puntos muy al aire. Sí podríamos decir que hace falta esclarecer sobre todo temas de implementación", afirmó.
La coordinadora de Educación con Rumbo agregó que también será necesario establecer mecanismos para evaluar si las medidas realmente están funcionando en las escuelas.
Respecto a los tiempos para la implementación, Martín explicó que el decreto establece un periodo de 180 días a partir de su entrada en vigor para que las entidades federativas realicen las modificaciones necesarias.
Señaló que la regulación entrará en vigor el 3 de noviembre, por lo que a partir de esa fecha comenzará a correr el plazo establecido.
La especialista recordó que actualmente 19 estados ya cuentan con disposiciones e instrumentos normativos relacionados con el uso de celulares en escuelas. Por ello, mientras algunas entidades tendrán que crear mecanismos desde cero, otras deberán armonizar sus disposiciones con el nuevo marco nacional.
Sin embargo, señaló que todavía queda por definir con precisión cómo se evaluará la efectividad de la medida.
Ana Patricia Martín mencionó el caso de Francia, donde desde 2018 existen restricciones al uso de teléfonos móviles en las escuelas.
De acuerdo con la especialista, en 2025 se realizó una prueba piloto con más de 72 mil alumnos, en la que los teléfonos permanecieron alejados durante la jornada escolar.
Según explicó, se reportaron resultados positivos relacionados con el clima escolar, la concentración de los estudiantes y el bienestar general.
No obstante, también señaló que la implementación de estas medidas enfrentó dificultades relacionadas con la falta de recursos materiales, económicos y personal encargado de recoger y resguardar los dispositivos.
Por ello, consideró que la experiencia internacional muestra la importancia de contar con una estrategia de implementación clara para evitar trasladar una carga adicional a las escuelas y docentes.
La coordinadora de Educación con Rumbo destacó que los padres de familia tendrán un papel fundamental en el proceso, debido a que las medidas aplicadas dentro de las escuelas necesitan complementarse con un uso responsable de los dispositivos en casa.
"Yo creo que es un trabajo en conjunto y de mucha corresponsabilidad".
Finalmente, Ana Patricia Martín señaló que permanecerán atentos a las próximas disposiciones y a la manera en que se implemente la regulación, con el objetivo de que las medidas consideren el bienestar de niñas, niños y adolescentes.