Los resultados de la prueba PISA 2025 generaron críticas de legisladores del PRI y PAN hacia el gobierno de Morena, al considerar que el desempeño de los estudiantes mexicanos evidencia un retroceso en áreas fundamentales como matemáticas y lectura.
El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, reprochó los resultados de la evaluación internacional y sostuvo que la política educativa requiere un cambio de rumbo, con mayor inversión para las escuelas y los docentes.
El priista consideró que las cifras reflejan un retroceso educativo y reclamó al gobierno federal dejar de lado la propaganda para concentrarse en mejorar la calidad de la enseñanza.
La evaluación PISA 2025, aplicada a estudiantes de 15 años en 91 países y economías, colocó a México por debajo del promedio de la OCDE en las tres áreas analizadas. En esta edición participaron más de 760 mil estudiantes a nivel internacional.
En México, el resultado más preocupante se registró en matemáticas, con 388 puntos, siete menos que en 2022. En lectura se obtuvieron 408 puntos, también siete menos que en la evaluación anterior.
En ciencias, México alcanzó 414 puntos, cuatro más que en 2022, aunque la variación no representa un cambio estadísticamente significativo.
El promedio de la OCDE se ubicó muy por encima de México: alrededor de 463 puntos en matemáticas, 461 en lectura y 482 en ciencias.
Uno de los datos que mayor preocupación genera es que solamente 30 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el nivel básico de competencia en matemáticas.
En contraste, el promedio de los países de la OCDE llega a 65 por ciento. Además, el porcentaje de estudiantes mexicanos que se encuentra por debajo del nivel básico aumentó 13 puntos porcentuales desde 2015.
En lectura, alrededor de la mitad de los estudiantes mexicanos alcanzó el nivel básico, frente a 69 por ciento en promedio en la OCDE.
En ciencias, aproximadamente la mitad de los alumnos llegó al nivel mínimo de desempeño, mientras que el promedio de la organización es de 74 por ciento.
Ante estos resultados, Rubén Moreira sostuvo que México debe priorizar el gasto educativo y fortalecer las condiciones de las escuelas y de los profesores.
El legislador priista cuestionó las prioridades del gobierno de Morena y planteó que los resultados de PISA deben servir como una llamada de atención para revisar las políticas implementadas durante los últimos años.
La crítica del PRI se suma a la del PAN, cuyos legisladores también señalaron la necesidad de aumentar los recursos destinados a educación y recuperar programas que, desde su perspectiva, contribuían a mejorar el aprendizaje.
La vicecoordinadora del PAN en la Cámara de Diputados, Noemí Luna, cuestionó los recortes presupuestales y decisiones relacionadas con programas educativos.
La legisladora panista señaló particularmente la desaparición de las Escuelas de Tiempo Completo, además de cuestionar modificaciones en materia de evaluación y política educativa.
Desde la oposición se plantea que el presupuesto debe dirigirse a mejorar infraestructura, capacitación docente, materiales educativos y programas de apoyo para estudiantes con mayores rezagos.
Aunque PRI y PAN utilizaron los resultados para cuestionar la política educativa mexicana, el informe de la OCDE muestra que el deterioro también es un fenómeno internacional.
Entre 2015 y 2025, el promedio de los países de la OCDE cayó 22 puntos en matemáticas y 28 puntos en lectura, mientras que el desempeño en ciencias también registró un descenso. La organización calificó los resultados como una señal de fuertes desafíos para los sistemas educativos.
En el caso mexicano, además, la OCDE advierte que parte de la caída aparente en los promedios está relacionada con una mayor incorporación al sistema educativo de jóvenes provenientes de poblaciones históricamente marginadas. Esto significa que la comparación de promedios debe interpretarse con cautela.
Los resultados de PISA 2025 vuelven a colocar a la educación mexicana en el centro de la discusión política.
Para la oposición, las cifras demuestran la necesidad de destinar más presupuesto a educación y reducir el gasto en propaganda. El gobierno, por su parte, enfrenta el desafío de explicar los resultados dentro del contexto de una mayor cobertura educativa y defender las políticas implementadas.
Mientras tanto, el dato que concentra la preocupación es el desempeño en matemáticas: siete de cada 10 estudiantes mexicanos de 15 años no alcanzaron el nivel básico de competencia en esta área.
El Universal