Hablar con los niños, conocer sus cambios de comportamiento y garantizar que se sientan seguros, amados y escuchados son algunas de las principales herramientas para prevenir y detectar posibles casos de violencia sexual infantil, advirtió Maly Flores de Gutiérrez de Velasco, presidenta de la asociación Por Nuestros Niños Libres de Violencia A.C.
En el marco de la Jornada Nacional de Concientización sobre Abuso Sexual Infantil, la activista destacó la importancia de que padres de familia, docentes y cuidadores se involucren en la prevención de este tipo de violencia, un problema que, señaló, continúa siendo un tema del que poco se habla.
La asociación lleva cuatro años trabajando principalmente en escuelas primarias públicas, donde desarrolla programas de prevención durante aproximadamente tres meses. El esquema contempla una plática inicial con padres de familia, sesiones semanales con los alumnos y, al finalizar, un nuevo taller dirigido a los padres.
Este año, explicó Flores de Gutiérrez de Velasco, también comenzarán a trabajar con jardines de niños.
La presidenta de la asociación consideró preocupante la frecuencia con la que se presentan situaciones de abuso, aunque reconoció que muchos casos no llegan a ser detectados debido al silencio de las propias víctimas.
Explicó que los menores pueden guardar silencio por miedo, amenazas o porque el agresor pertenece a su círculo cercano, como un familiar, conocido o amigo de la familia.
“Los niños ante este tema guardan silencio, porque tienen miedo, porque están amenazados o porque a lo mejor el que ejerce la acción contra ellos es alguien muy cercano”, señaló.
De acuerdo con los datos mencionados durante la entrevista, de cada mil casos, alrededor de 100 llegarían a denunciarse y solamente uno alcanzaría una instancia legal, situación que, dijo, evidencia la necesidad de fortalecer la prevención y la información.
Flores de Gutiérrez de Velasco explicó que existen cambios de comportamiento que pueden funcionar como señales de alerta para los padres.
Un niño que anteriormente era alegre, juguetón o tenía determinados hábitos y comienza a mostrarse apagado, retraído o temeroso puede estar atravesando alguna situación que requiere atención.
También mencionó como posibles indicadores la aparición de moretones, pesadillas, volver a mojar la cama después de haber dejado de hacerlo o esconderse cuando llega determinada persona a casa.
Sin embargo, subrayó que ninguna señal por sí sola confirma que exista abuso, por lo que los adultos deben acercarse al menor, escucharlo y buscar orientación profesional cuando exista alguna preocupación.
La activista llamó a los padres a no evitar las conversaciones sobre sexualidad por considerarlas incómodas.
“Sexualidad no es sexo, no hay que espantarse ante la palabra”, expresó, al señalar que los menores deben recibir información adecuada de acuerdo con su edad y desarrollo.
Afirmó que los niños que cuentan con una red de apoyo, se sienten amados, cuidados y observados tienen mayores herramientas para pedir ayuda cuando algo ocurre.
Por ello, recomendó a los padres preguntarse también con quién dejan a sus hijos cuando tienen que trabajar y si realmente se encuentran en un entorno seguro.
Especial atención, agregó, debe ponerse en los adolescentes, quienes pueden ser vulnerables ante personas que buscan ganarse su confianza mediante regalos, halagos o muestras de afecto para posteriormente acercarse con otras intenciones.
La asociación Por Nuestros Niños Libres de Violencia A.C. trabaja principalmente en materia de prevención. Cuando un menor se acerca durante las actividades y manifiesta alguna situación de posible violencia, explicó Flores de Gutiérrez de Velasco, se informa a la dirección de la escuela para que se activen los protocolos correspondientes.
A partir de ahí intervienen los padres o tutores y las instancias encargadas de la protección de los menores.
La asociación no realiza directamente la parte legal de los casos; actualmente, explicó, existen instituciones como el DIF, SIPINNA y las Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes que pueden intervenir y orientar a las familias.
Flores de Gutiérrez de Velasco consideró que uno de los principales retos continúa siendo romper el silencio y lograr que los adultos estén informados.
“Un adulto informado es un adulto que se puede hacer responsable”, afirmó.
La asociación ofrece de manera gratuita sus materiales y pláticas preventivas en escuelas. Las instituciones interesadas pueden solicitar información a través de sus redes sociales y entrar en una lista de espera para programar las actividades.