Las autoridades suspendieron las actividades de La Patrulla Espiritual en Tijuana, en medio de las investigaciones por la muerte de Richard Damián, un joven de 28 años que permanecía internado en el Centro de Rehabilitación.
El operativo se realizó el 4 de septiembre en instalaciones relacionadas con el grupo, ubicadas en la colonia Poblado Ejido Matamoros, donde personal de las autoridades colocó un sello de suspensión y otorgó un plazo de cinco días para presentar documentación que se encontraba pendiente.
La medida se produce después de que dos hombres fueran detenidos como presuntos responsables de la muerte del joven, ocurrida tras una agresión registrada al interior del centro de rehabilitación.
La suspensión ocurre mientras continúa la investigación sobre el fallecimiento de Richard Damián, quien, de acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado de Baja California, había ingresado al Centro de Rehabilitación Jireh apenas tres días antes de su muerte.
La víctima fue internada por su familia con el objetivo de recibir tratamiento por consumo de sustancias.
Según los resultados de la necropsia, la causa de muerte fue asfixia mecánica por sofocación. Además, durante la revisión del cuerpo fueron detectadas múltiples lesiones en distintas partes.
Por estos hechos fueron detenidos el 29 de agosto Mario Antonio “N” y Anthony “N”, señalados por las autoridades como presuntos participantes en la agresión.
La investigación apunta a que ambos habrían golpeado al joven y utilizado fuerza física en su contra.
Durante una conferencia realizada el 3 de septiembre, autoridades estatales señalaron que los dos detenidos habían sido anteriormente internos del centro y posteriormente se desempeñaban como colaboradores.
La Fiscalía mantiene abierta la investigación para determinar qué relación tenían con el establecimiento, así como las condiciones en las que presuntamente fueron incorporados y capacitados para realizar labores dentro del lugar.
Las autoridades también revisan la situación administrativa del centro, incluidos aspectos relacionados con registros, permisos y documentación, en coordinación con la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS).
La Fiscalía ha señalado que existen además órdenes de aprehensión relacionadas con otros posibles participantes en el homicidio.
El 4 de septiembre, autoridades acudieron a las instalaciones vinculadas con La Patrulla Espiritual en la colonia Poblado Ejido Matamoros, en Tijuana.
Durante la intervención fue colocado un sello de suspensión y se estableció un periodo de cinco días para que los responsables presentaran la documentación faltante.
Jesús Ignacio Osuna Torres, conocido como “El Chiquilín” y quien encabeza La Patrulla Espiritual, confirmó el operativo y explicó que las autoridades inicialmente contemplaban retirar a las personas que permanecían en el lugar.
Sin embargo, señaló que finalmente los internos no fueron trasladados.
Osuna Torres afirmó que sacar a todas las personas a la calle habría representado una situación complicada, por lo que permanecieron en el sitio mientras se atiende el requerimiento de documentación.
La suspensión de La Patrulla Espiritual ocurre mientras las autoridades de Baja California continúan con las investigaciones para esclarecer completamente la muerte de Richard Damián.
Además de determinar la responsabilidad de los detenidos y de otros posibles involucrados, las autoridades revisan las condiciones en las que operaba el Centro de Rehabilitación Jireh y la situación de quienes colaboraban en el establecimiento.
El caso ha puesto nuevamente bajo la lupa la operación y supervisión de los centros de rehabilitación contra las adicciones en Tijuana, particularmente respecto a sus permisos, personal y protocolos para atender a las personas internadas.
Fuente: Milenio/Foto: redes