No solo distrae: Obispo emérito de Veracruz advierte sobre otro riesgo de los celulares

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Por: Anabel Vela
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La regulación del uso de celulares en las escuelas es una medida conveniente para evitar distracciones entre los estudiantes y fomentar un uso más responsable de la tecnología, consideró el obispo emérito de Veracruz, Luis Felipe Gallardo Martín del Campo.

Ante la regulación de los teléfonos celulares en los planteles educativos, el religioso señaló que establecer límites puede contribuir a reducir la dependencia de estos dispositivos entre niñas, niños y adolescentes.

“Lo veo muy conveniente, sobre todo porque son motivo de distracción, de que los alumnos se distraigan y se afiance, por decir así, la dependencia del celular”, expresó.

Celulares en escuelas: una responsabilidad compartida con las familias

Para Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, la regulación del celular no debe limitarse únicamente al ámbito escolar. Consideró necesario que desde las familias se enseñe a los menores cuándo es adecuado utilizar dispositivos como teléfonos y tabletas.

El obispo emérito comparó esta enseñanza con las reglas que existen durante otros momentos de convivencia familiar.

“Así como les decimos: venimos a comer, no venimos a jugar, porque los niños juegan en todos lados, lo mismo hay que hacer con el celular”, explicó.

Desde su perspectiva, establecer horarios y momentos específicos para utilizar el teléfono puede ayudar a que los menores desarrollen hábitos de disciplina y aprendan a distinguir entre los momentos de entretenimiento, convivencia y estudio.

Advierte sobre contenidos peligrosos y noticias falsas

El obispo emérito también llamó la atención sobre los riesgos que existen detrás del acceso prácticamente ilimitado a internet mediante los teléfonos celulares.

Señaló que estos dispositivos contienen tanto herramientas útiles como contenidos que pueden resultar perjudiciales, por lo que consideró fundamental que los usuarios aprendan a ejercer un mayor control sobre lo que consumen.

“Sabemos que el celular trae de todo, trae lo bueno y lo malo. Depende mucho de cómo tú lo controlas”, afirmó.

En particular, destacó el problema de la información falsa y engañosa que circula en internet y que puede ser tomada como verdadera por quienes no cuentan con las herramientas necesarias para verificarla.

Ante este escenario, consideró indispensable desarrollar el discernimiento, especialmente entre las nuevas generaciones.

El llamado también es para los adultos

Aunque la discusión sobre la regulación de celulares suele centrarse en niñas, niños y adolescentes, Luis Felipe Gallardo consideró que los adultos también deben revisar sus propios hábitos.

Recordó que es frecuente observar a personas que utilizan el teléfono incluso durante comidas o reuniones familiares, situación que puede afectar la convivencia y la comunicación entre sus integrantes.

“Todos tenemos que disciplinarnos, aun los adultos”, señaló.

El obispo emérito planteó que establecer límites al uso de los dispositivos electrónicos puede contribuir a recuperar espacios de convivencia familiar y social.

“Es cosa de darnos cuenta de que hay que poner un orden para que la vida, la vida familiar, la vida social, funcione como debe funcionar”, concluyó.

Regulación de celulares en escuelas: ¿qué plantea el debate?

Las declaraciones del obispo emérito Luis Felipe Gallardo Martín del Campo se suman a la discusión sobre cómo regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas y, al mismo tiempo, fomentar una relación más equilibrada con la tecnología.

El debate no solamente involucra el rendimiento académico de los estudiantes, sino también temas como la disciplina, la convivencia familiar, la exposición a contenidos inadecuados y la capacidad para distinguir información verdadera de aquella que puede ser falsa o engañosa.

En este contexto, la regulación escolar puede representar una parte de la solución, pero, de acuerdo con la postura expresada por el obispo emérito, la formación de hábitos y límites también debe comenzar desde casa.

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