Un automóvil SEAT, con reporte de robo en Jalisco desde abril pasado, fue utilizado como coche bomba en el ataque contra la comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente, Zacatecas.
De acuerdo con las autoridades estatales, el vehículo fue abandonado frente a las instalaciones policiales y permaneció encendido. Minutos después, cuando una agente se acercaba para inspeccionarlo, ocurrió la explosión.
El ataque dejó al menos siete personas lesionadas y daños en vehículos, patrullas e inmuebles cercanos. Ninguno de los heridos reportados inicialmente presentó lesiones de gravedad.
La Fiscalía de Zacatecas investiga la posible participación de un cartel del narcotráfico, debido a que el vehículo fue robado en una zona donde opera dicha organización.
Las autoridades también analizan si el atentado fue una represalia por la detención de un joven de 18 años, identificado como William “N”, señalado como presunto integrante del grupo criminal y detenido tras una agresión contra policías en los límites de Zacatecas y Aguascalientes.
Fuente: El financiero