El caso del profesor Alberto Israel Jasso Cruz, docente del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) de la Ciudad de México, ha generado un intenso debate nacional sobre la presunción de inocencia, las denuncias por presuntos delitos sexuales y el impacto que estos procesos pueden tener en la vida de las personas involucradas.
Esta es la cronología de los hechos conocidos hasta el momento:
Alberto Israel Jasso contaba con alrededor de 25 años como profesor del IEMS y más de tres décadas de trayectoria docente, de acuerdo con testimonios de alumnos y compañeros.
El 14 de julio de 2026, una estudiante presentó una denuncia por presunto abuso sexual en su contra. El señalamiento fue recibido por el IEMS y posteriormente por el Ministerio Público, por lo que se iniciaron tanto un procedimiento interno como una investigación penal.
Durante los días siguientes, el docente conoció formalmente la acusación y comenzó a preparar su defensa. En documentos y mensajes que posteriormente salieron a la luz, sostuvo que era inocente y expresó preocupación por las consecuencias personales y profesionales derivadas de la denuncia. Estas afirmaciones corresponden a la versión del profesor y no han sido determinadas por una autoridad judicial.
El 21 de julio, Alberto Israel Jasso grabó un video y dejó una carta antes de morir.
En ambos materiales negó haber cometido el delito del que se le acusaba, aseguró que se vulneró su derecho a la presunción de inocencia y lanzó críticas al tratamiento que reciben este tipo de casos. Ese mismo día fue encontrado sin vida.
Tras conocerse el fallecimiento, el video y la carta comenzaron a difundirse ampliamente en redes sociales, lo que provocó un intenso debate público. Al mismo tiempo, circularon diversas versiones, supuestas conversaciones y videos cuya autenticidad no ha sido confirmada por las autoridades.
El Instituto de Educación Media Superior confirmó que existía una denuncia formal y señaló que activó los protocolos establecidos. Además, pidió respetar el debido proceso, la presunción de inocencia y los derechos de la denunciante, al tiempo que exhortó a evitar la difusión de información no verificada y la revictimización.
En los días posteriores, estudiantes, exalumnos y docentes realizaron movilizaciones para pedir el esclarecimiento del caso y, en algunos casos, defender la memoria del profesor. Paralelamente, organizaciones y especialistas insistieron en la importancia de garantizar tanto el acceso a la justicia para las víctimas como el respeto a los derechos de las personas denunciadas.
Hasta este 27 de julio de 2026, la investigación continúa abierta y no existe una resolución judicial que determine la responsabilidad penal del profesor ni que establezca que la denuncia fue falsa. Entre las interrogantes que siguen sin respuesta se encuentran las pruebas que integran la carpeta de investigación, el avance del proceso y las circunstancias que rodearon el fallecimiento del docente.
Mb