Ya no pasa: desaparece otra ruta de camiones y desata problemas para pasajeros de Veracruz

Imagen Ya no pasa: desaparece otra ruta de camiones y desata problemas para pasajeros de Veracruz

Por: Joel Cruz
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Quien vive en Lagos de Puente Moreno o en las colonias cercanas a esa zona del municipio de Medellín de Bravo sabe perfectamente lo que es depender de un camión para llegar al trabajo, a la escuela o al mercado.

Y en las últimas semanas, esa dependencia se volvió un problema serio: la ruta 84-Plaza Américas desapareció sin previo aviso, dejando a cientos de personas con menos opciones y más tiempo de espera en las paradas.

La ruta cancelada salía desde una terminal ubicada en los límites entre Puente Moreno y Arboledas San Ramón, recorría el camino hacia Playa de Vacas y llegaba hasta la zona comercial de Boca del Río.

Era una línea que un tiempo funcionando y que, según los propios usuarios, servía como válvula de escape para el exceso de pasajeros que genera esa parte de la región.

La mitad de los camiones, y el doble del problema

El golpe fue directo al parque vehicular disponible en la zona. La ruta 84 operaba con alrededor de 10 unidades, mientras que la ruta 121-Plaza Américas, que es la que sigue en pie, tiene aproximadamente 15 camiones.

Juntas se complementaban y lograban absorber la demanda de una zona en constante crecimiento. Ahora, con solo una ruta activa, la capacidad de transporte se redujo casi a la mitad, y la diferencia la están pagando los pasajeros.

Algunos camiones de la marca Ulúa también circulan por el corredor, pero no son suficientes para cubrir el hueco que dejó la cancelación.

El impacto es inevitable: tiempos de espera más largos, unidades saturadas y usuarios desesperados buscando alternativas que, en muchos casos, simplemente no existen.

"Vienen vomitando gente": el relato de quien lo vive todos los días

Guillermina Zapata, vecina de Puente Moreno, describió con claridad lo que enfrenta cada mañana cuando intenta llegar a su destino.

Según ella, el intervalo oficial entre un camión y otro debería ser de 20 minutos, pero la realidad dista mucho de ese estándar.

"Se supone que pasan cada 20 minutos, pero la verdad es que vienen llenísimos, vienen vomitando gente; tarda ahora más en las mañanas y necesitamos que metan más rutas porque no se dan abasto, es demasiada la gente que vive por allá".

Su testimonio resume el sentir de muchos. La zona ha crecido en población en los últimos años y la infraestructura de transporte no ha seguido ese mismo ritmo. Con la cancelación de la ruta 84, el desequilibrio entre oferta y demanda se hizo todavía más evidente.

Una ruta que desahogaba a la otra

Más allá de los números, lo que hay que entender es el rol que cumplía cada línea dentro del sistema. La ruta 121 tiene un trayecto más extenso, lo que significa más paradas, más tiempo de recorrido y, en consecuencia, menor frecuencia de paso por cada punto.

La ruta 84, aunque cubría un tramo más corto, servía precisamente para absorber el flujo de pasajeros que la 121 no alcanzaba a atender en las horas de mayor demanda.

Sin ella, quienes salen temprano hacia escuelas, centros de trabajo o zonas comerciales de Boca del Río tienen que competir por un lugar en unidades que llegan llenas desde antes de la primera parada.

Para muchos, eso significa llegar tarde, ir parados durante todo el recorrido o, en el peor de los casos, tener que recurrir a opciones más costosas como taxis o servicios de transporte por aplicación.

Usuarios exigen respuesta de Transporte Público del Estado

Los afectados no se han quedado callados. Vecinos de la zona están pidiendo a la Dirección de Transporte Público del Gobierno del Estado de Veracruz y a los concesionarios responsables de las rutas que tomen cartas en el asunto.

La demanda es concreta: reactivar la ruta 84 o implementar alguna medida que compense su ausencia.

Entre las principales quejas que han manifestado los usuarios se pueden resumir las siguientes situaciones:

  • Los camiones de la ruta 121 llegan saturados desde las primeras paradas, especialmente en horarios pico de la mañana.
  • El tiempo de espera entre una unidad y otra supera con frecuencia los 20 minutos establecidos.
  • Quienes trabajan o estudian  reportan retrasos continuos en sus traslados.
  • La falta de alternativas obliga a muchos a gastar más dinero en transporte privado.
  • Personas mayores y estudiantes son los más vulnerables ante la saturación de las unidades disponibles.

Por ahora, ni los concesionarios ni las autoridades estatales de transporte han emitido una explicación pública sobre los motivos que llevaron a la cancelación de la ruta 84, ni tampoco han dado una fecha estimada para su posible reactivación.

La incertidumbre se suma a la incomodidad diaria de cientos de familias que dependen de ese servicio para moverse.

El transporte público, una deuda pendiente en la zona conurbada

Este caso no es aislado. El transporte público en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río y sus municipios aledaños arrastra desde hace tiempo problemas estructurales: rutas insuficientes, unidades en mal estado, frecuencias irregulares y una planeación que no siempre responde a las necesidades reales de la población.

La desaparición de la ruta 84 es un recordatorio de que cualquier ajuste en el sistema, por pequeño que parezca en papel, puede tener un impacto enorme en la vida cotidiana de quienes no tienen más opción que depender del camión para moverse.

Mientras llega una respuesta oficial, los habitantes de Lagos de Puente MorenoArboledas San Ramón y colonias cercanas seguirán esperando en las paradas, apretujados en camiones que van a reventar, con la esperanza de que alguien escuche lo que cada mañana se vive en esas calles.

 

Foto: Archivo/Iustrativa

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