En el sur de Veracruz denuncian estos daños por fuga de pozo de Pemex

Imagen En el sur de Veracruz denuncian estos daños por fuga de pozo de Pemex

Por: Daniella Ovalle

Habitantes y personas que acompañan a comunidades rurales de Las Choapas denunciaron que la contingencia en el pozo Krem-1 acumula más de 130 días sin resolverse y ha provocado afectaciones a la salud, los cultivos, el ganado y las fuentes de agua de la zona.

El pozo operado por Petróleos Mexicanos explotó y se incendió el 5 de marzo de 2026. Desde entonces permanece fuera de control, según un comunicado difundido por representantes de la población afectada, quienes cuestionaron la respuesta de la empresa y la falta de información pública sobre la contaminación generada.

Reportan dolores de cabeza y problemas respiratorios

Las comunidades señalaron que la exposición prolongada al ruido y a las emisiones del pozo ha generado dificultades para dormir, dolores de cabeza, náuseas, vómitos y complicaciones respiratorias.

También denunciaron que la atención médica disponible es insuficiente y que existe desabasto de medicamentos básicos en las localidades cercanas a la instalación petrolera.

De acuerdo con el documento, algunas familias han perdido milpas, árboles frutales y pastizales. Asimismo, reportaron la muerte de animales de traspatio y ganado, aunque el comunicado no precisa el número de personas, hectáreas o animales afectados.

Cuestionan mediciones de la calidad del aire

Las personas inconformes señalaron que Pemex y el Instituto Mexicano del Petróleo no han difundido de manera completa los resultados del monitoreo ambiental.

Indicaron que se desconocen los horarios de las mediciones, la ubicación exacta de los equipos, la dirección del viento y los límites de detección utilizados.

Consideraron que, sin esa información, no es posible determinar si los estudios identificaron concentraciones elevadas de contaminantes o exposiciones intermitentes.

El comunicado también sostiene que la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto reconoció el descontrol del pozo como el escenario de mayor riesgo, pero posteriormente lo clasificó como tolerable y sin daños previstos para la población o el medio ambiente.

Las comunidades utilizaron el caso para advertir sobre los posibles impactos de ampliar la extracción de hidrocarburos y recurrir a la fracturación hidráulica. Esta postura corresponde a las personas y organizaciones firmantes del pronunciamiento.

Pemex afirma que no existen niveles críticos

En respuesta, Pemex informó que el área se mantiene bajo monitoreo permanente para detectar gases y riesgos de explosividad, sin que hasta el 17 de julio se hubieran encontrado niveles críticos ni condiciones de riesgo.

También aseguró que dispone de unidades médicas móviles que han brindado servicios de salud en 42 comunidades de Las Choapas.

Pemex señaló que instaló barreras en arroyos cercanos para contener y recuperar residuos de hidrocarburos.

Además, anunció que colocará un nuevo sistema de válvulas y tuberías para detener el flujo y posteriormente realizar el taponamiento definitivo del pozo.

Aunque la empresa estimó que estos trabajos concluirán en los próximos días, las comunidades demandaron información verificable sobre los impactos acumulados y atención médica, ambiental y productiva para las familias afectadas.

AVC

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