¿Por qué las casas en Veracruz siguen calientes durante la noche?

Imagen ¿Por qué las casas en Veracruz siguen calientes durante la noche?

Por: Marcelo Bermúdez

Aunque el sol se oculta al caer la tarde, muchas familias en Veracruz continúan sintiendo calor dentro de sus viviendas durante gran parte de la noche e incluso durante la madrugada.

Lejos de tratarse únicamente de las altas temperaturas ambientales, especialistas en construcción bioclimática señalan que gran parte del problema se encuentra en los propios materiales con los que están construidas muchas casas de la región.

De acuerdo con estudios sobre edificaciones en climas cálidos y húmedos, los muros y techos de concreto o block absorben grandes cantidades de calor durante el día debido a la intensa radiación solar. Posteriormente, esa energía acumulada es liberada lentamente hacia el interior de la vivienda durante horas.

Este fenómeno provoca que las habitaciones mantengan temperaturas elevadas aun cuando el ambiente exterior comienza a refrescarse.

Los expertos explican que la situación es particularmente evidente en Veracruz debido a que la región presenta una baja oscilación térmica nocturna, es decir, la diferencia entre la temperatura del día y la noche es relativamente pequeña.

Como consecuencia, las estructuras no alcanzan a enfriarse de forma natural antes de recibir nuevamente la radiación solar del día siguiente.

Básicamente, las viviendas terminan funcionando como una especie de horno radiante, ya que el calor almacenado en las paredes y azoteas continúa transmitiéndose al interior mientras las personas intentan descansar.

Esta condición también obliga a que ventiladores y equipos de aire acondicionado permanezcan encendidos durante más tiempo, incrementando el consumo de energía eléctrica y el costo de los recibos de luz.

Ante este escenario, los especialistas recomiendan reducir la cantidad de calor que absorbe la envolvente de la vivienda mediante medidas como el aislamiento térmico exterior de muros, la instalación de materiales aislantes sobre las azoteas y el uso de recubrimientos reflectantes que disminuyan la absorción de radiación solar.

Asimismo, sugieren incorporar elementos de sombreado natural, como árboles y vegetación perenne, especialmente en fachadas orientadas hacia el este y oeste, donde la incidencia solar suele ser más intensa.

Según los análisis, impedir que el calor entre a la estructura resulta mucho más efectivo que intentar expulsarlo una vez que ya fue acumulado por el concreto y los muros.

Los especialistas coinciden en que comprender cómo se comporta el calor dentro de una vivienda es clave para mejorar el confort térmico y reducir la dependencia del aire acondicionado en una de las regiones más cálidas y húmedas del país.

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