Una blusa bordada y un tocado de flores en la cabeza hacen que Antonia Carrera Ramos resalte entre todos los expositores que se reunieron esta mañana de domingo durante el Festival Cultural Yolpaki que se realizó en el malecón de Veracruz.
Entre sus manos sostiene una rama que proviene del árbol solerilla con el que revuelve el Popo bebida espumosa y fría típica del sur del estado de Veracruz.
Esta bebida es contenida por una olla de barro que conserva su frescura y sabor para las personas que se acercan a comprarla.
“Cuando yo tenía 15 años empecé a elaborar chocolate y en nuestra tierra se da el cacao. Entonces mi familia se dedicaba a cultivar y de ahí empezamos a hacer chocolate el popo y otras bebidas. Desde hace 20 años empecé a fortalecer lo que es la bebida prehispánica. Toda esta bebida se da en las bodas, en los 15 años, bautizos, cumpleaños y en las grandes fiestas del pueblo”, cuenta.
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Toñita, explica que esta bebida ceremonial, se elabora para bodas, bautizos, cumpleaños, fiestas patronales. Su consumo se da con la cosecha del cacao, entre los meses de agosto hasta diciembre.
Su ingrediente principal es el cacao, que se endulza con azúcar o piloncillo, y se mezcla con agua; también se agrega azquiote, llamado cocomeca en Oaxaca o chupipi, ambos agentes espumantes. Algunas recetas frecuentemente lo aromatizan con canela o anís, y lo espesan con masa o arroz.
“Las semillas se tuestan en comal de barro. Ya de ahí empieza a este a sonar como frijoles brincolín. Ya cuando empieza eh entonces empiezas a mover, a mover, a mover y te das cuenta que la cascarita ya se partió y empiezas a quitarle. De ahí este pues se limpia todo. Medimos qué cantidades vamos a hacer el popo”, explica.
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Fue maestra de chinanteco
Toñita cuenta que antes de dedicarse a preparar comida tradicional fue maestra de lengua indígena, comunidades enseñó en chinanteco, el cual es un pueblo originario del estado de Oaxaca.
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Aunque actualmente viven en Acayucan, su familia es originaria de Oaxaca, fue ahí donde aprendieron a hacer el Popo, así como otras comidas tradicionales y fue gracias a su hermana que decidió enfocarse en esta bebida prehispánica que preserva junto a su familia.