Alrededor de 300 estudiantes de la Licenciatura en Psicología de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), sede Xalapa, permanecen sin clases desde el pasado 4 de abril, sin opción presencial ni remota, en medio de un conflicto laboral que mantiene suspendidas las actividades académicas.
El paro inició el 11 de abril, cuando docentes y personal administrativo detuvieron labores ante adeudos salariales y la falta de claridad en su contratación.
Desde entonces, las y los alumnos aseguran que su formación quedó interrumpida, incluso para quienes están por concluir la carrera.
“Estamos siendo afectados alrededor de 300 alumnos de distintos niveles, algunos de nosotros prontos a terminar la carrera”, señaló la estudiante de séptimo semestre, Rosa Prieto Trujillo.
Ante la falta de respuesta institucional, la comunidad estudiantil se organizó en un comité para exigir la reanudación de clases y condiciones académicas claras.
Entre sus demandas están el regreso inmediato a clases presenciales, contar con un espacio físico adecuado, el respeto a las condiciones bajo las cuales se inscribieron, así como garantías para quienes están en proceso de egreso.
También solicitaron el reconocimiento del semestre en curso, con la certeza de que no habrá afectaciones académicas ni administrativas.
Las y los estudiantes enviaron oficios al rector de la UPAV, Rodolfo Torres Velázquez; a la secretaria de Educación de Veracruz, Claudia Tello Espinosa; al subsecretario de Educación Media Superior y Superior, David Agustín Jiménez Rojas, y a la gobernadora Rocío Nahle García, sin obtener respuesta formal.
“Por teléfono solo se nos explicó que debíamos esperar de cuatro a cinco semanas y volver a llamar”, indicaron.
Advirtieron que la espera resulta inviable debido a que sus clases son sabatinas, lo que reduce aún más el tiempo efectivo de formación.
“Es absurdo esperar el tiempo que nos indican pues se ve perjudicada nuestra formación académica y profesional; pues no hay clases, prácticas ni asesorías”.
Este conflicto ocurre en el contexto de la implementación del Decreto 496, mediante el cual desde enero el Gobierno del Estado y la UPAV asumieron de manera directa la contratación y pago de docentes, directivos y personal administrativo, con la promesa de brindar certidumbre laboral y un esquema transparente.
Sin embargo, el proceso incluyó entrevistas, integración de expedientes y firma de contratos, lo que ha generado inconformidad entre el personal.
Fuente y Foto: AVC