César Ceballos señala que Hacienda podrá determinar en qué sectores se restringirá el efectivo; advierte posibles efectos para trabajadores que dependen de propinas y personas sin acceso a servicios bancarios.
El uso de efectivo podría quedar restringido en determinados sectores económicos en México, luego de la aprobación de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, que faculta a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para definir en qué actividades los pagos electrónicos podrán ser obligatorios.
De acuerdo con el experto fiscalista César Ceballos, esta disposición ha generado inquietud entre la población, debido a que todavía deben precisarse los sectores en los que se aplicaría la medida.
Durante una entrevista, explicó que entre las actividades que se mencionan como posibles candidatas a esta modalidad se encuentran las gasolineras y las casetas de peaje, aunque aclaró que no significa que sean las únicas.
“Como eso se lo deja a criterio de la autoridad, la Secretaría de Hacienda es quien determinaría qué sectores económicos y actividades deberán aceptar exclusivamente pagos digitales”, explicó.
La ley contempla distintos medios de pago electrónicos, por lo que la medida no necesariamente se limitaría al uso de tarjetas bancarias, sino que podría incluir transferencias y otras herramientas digitales, dependiendo de las disposiciones que emita la autoridad.
Ceballos detalló que la aplicación de la ley involucra a distintas instituciones: el Congreso aprobó el marco legal, Hacienda determinará los sectores en los que podrían establecerse restricciones al efectivo y el Banco de México participará en la regulación de los sistemas y medios de pago.
Sobre la posibilidad de que exista un periodo de adaptación para los consumidores y establecimientos, el fiscalista señaló que no hay certeza sobre cómo se implementará la medida en cada actividad.
Consideró que podría establecerse una transición para que la población se adapte; sin embargo, advirtió que también existe la posibilidad de que algunos sectores adopten los pagos digitales sin un periodo amplio de gracia.
El especialista subrayó que todavía no puede afirmarse que el efectivo desaparecerá de manera generalizada ni que todos los establecimientos estarán obligados a rechazarlo.
El experto fiscalista señaló que una expansión de los pagos exclusivamente digitales podría generar dificultades para personas que no cuentan con una tarjeta bancaria, una cuenta financiera o acceso constante a servicios digitales.
También advirtió que la medida podría complicar el trabajo de quienes dependen de las propinas, debido a que recibirlas mediante medios electrónicos puede resultar menos práctico en determinadas actividades.
Ceballos consideró que la aplicación de estas disposiciones debe tomar en cuenta las condiciones de los distintos sectores económicos y de la población, pues una generalización de las restricciones podría generar problemas sociales.
Asimismo, señaló que la decisión sobre el alcance de la medida dependerá de las disposiciones que emita la autoridad hacendaria.
Desde su perspectiva, la expansión de los pagos digitales tiene implicaciones tanto recaudatorias como económicas.
Ceballos sostuvo que las operaciones electrónicas dejan registros que facilitan el seguimiento de los movimientos de dinero por parte de las autoridades fiscales, lo que puede contribuir a combatir la evasión y mejorar el control tributario.
Recordó que actualmente existen restricciones fiscales para deducir ciertos gastos pagados en efectivo y que, en el caso de los combustibles, el pago en efectivo no permite hacer deducible el gasto para efectos fiscales.
No obstante, puntualizó que una cosa son las reglas de deducibilidad y otra distinta sería establecer la obligación de utilizar medios electrónicos para realizar una compra, independientemente de sus efectos fiscales.
El especialista consideró que la digitalización puede representar una ventaja para la recaudación, pero también planteó que una reducción del uso de efectivo podría modificar la dinámica de algunas actividades económicas.
Finalmente, señaló que el alcance de la medida dependerá de las decisiones que tome la autoridad y de las condiciones en las que se implemente, por lo que llamó a prestar atención a las disposiciones posteriores y a las posibles afectaciones para los distintos sectores de la población.