La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió a los señalamientos del mandatario estadounidense Donald Trump, quien pidió a México investigar y procesar a funcionarios presuntamente vinculados con actos de corrupción, y sostuvo que el país cuenta con sus propios mecanismos para actuar cuando existen pruebas de delitos.
Durante su conferencia mañanera de este jueves 17 de septiembre, desde Palacio Nacional, la mandataria afirmó que México atiende los casos de corrupción sin importar el partido político al que pertenezcan los funcionarios involucrados.
“Nosotros no necesitamos que nos juzguen desde afuera. Sabemos cuáles son los problemas de México y actuamos todos los días, y lo informamos”, declaró.
Sheinbaum también cuestionó las acciones que realiza Estados Unidos para combatir el consumo y distribución de drogas, así como el lavado de dinero y el tráfico ilegal de armas hacia México.
La presidenta señaló que el consumo de drogas debe ser atendido también como un problema de salud pública y pidió conocer los resultados que ha obtenido el gobierno estadounidense frente a la crisis de opioides y el avance de sustancias sintéticas como el fentanilo.
“¿Dónde está el trabajo que se hace para detener a todos los cárteles o distribuidores de droga en los Estados Unidos? ¿Qué pasa con el lavado de dinero en los Estados Unidos?”, cuestionó.
En ese sentido, recordó que México ha realizado detenciones e incautaciones relacionadas con el crimen organizado, pero sostuvo que el poder de fuego de los grupos delictivos en territorio nacional no puede entenderse sin considerar el ingreso ilegal de armas provenientes de Estados Unidos.
Sheinbaum también mencionó un caso de corrupción registrado recientemente en Estados Unidos y afirmó que, cuando existen pruebas contra funcionarios vinculados con ilícitos, las autoridades mexicanas han actuado de manera similar, independientemente de su filiación política.
Finalmente, insistió en que ambos países deben atender sus respectivas problemáticas y reiteró su interés en conocer un reporte del gobierno estadounidense sobre los resultados de sus acciones contra el narcotráfico, el consumo de drogas y el lavado de dinero.