La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió este miércoles el Paquete Económico para 2027 como una apuesta por aumentar la recaudación sin crear nuevos impuestos, mantener el gasto social y la inversión pública y reducir gradualmente el déficit, pese a las menores expectativas de crecimiento y al aumento previsto de la deuda pública.
“No hay nuevos impuestos, no habrá nuevos impuestos. Tampoco va a haber gasolinazos”, afirmó la mandataria durante su conferencia matutina, un día después de que la Secretaría de Hacienda entregara al Congreso el proyecto presupuestario para el próximo año.
“Es un paquete económico responsable. No se está endeudando al país, como luego quieren decir (...) Sencillamente, evitar la evasión fiscal y seguir garantizando el presupuesto para la gente”, enfatizó
La gobernante mexicana explicó que el aumento de los ingresos se impulsará, entre otras medidas, por un mayor combate a la evasión fiscal y a las empresas que utilizan facturas falsas o declaran pérdidas de manera reiterada para reducir el pago de impuestos.
En ese sentido, Antonio Martínez, titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), reveló que 54.000 empresas llevan cinco años consecutivos declarando pérdidas sin pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR), mientras otras 129.000 han reportado pérdidas durante los últimos tres ejercicios fiscales.
Además, desde octubre de 2024 hasta agosto pasado, el SAT publicó más de 3.000 empresas ‘factureras’ -aquellas que emiten comprobantes fiscales por servicios o productos que nunca existieron-, bloqueó a más de 38.000 compañías que emitían comprobantes por operaciones presuntamente ficticias.
El Paquete Económico plantea por ello nuevos controles sobre deducciones y pérdidas fiscales, además de mecanismos para mejorar la trazabilidad de gasolinas y diésel desde la cadena de suministro hasta su venta al público y combatir la evasión en el mercado de combustibles.
El secretario de Hacienda, Edgar Amador, afirmó que el Gobierno proyecta para 2027 un crecimiento real del 5,9 % de los tributarios, sin elevar las tasas existentes ni crear nuevos gravámenes.
La estrategia fiscal llega, sin embargo, en un escenario de menor dinamismo económico. Hacienda redujo su previsión de crecimiento para 2027 a un rango de entre el 1,5 % y el 2,5 %, frente al 1,9 % y 2,9 % estimado en abril.
El Gobierno también pretende reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia del déficit, del 4,1 % del PIB estimado para 2026 al 3,9 % en 2027, aunque la deuda pública aumentaría del 54 % al 55 % del PIB.
El proyecto contempla un gasto neto total de 10,64 billones de pesos (625.700 millones de dólares), un 4,3 % nominal más que lo aprobado para este año.
Más de un billón de pesos (59.100 dólares) se destinarán a programas sociales, mientras el Gobierno prevé aumentos presupuestarios del 10,7 % para educación, 13 % para ciencia, 11,3 % para salud y 11,5 % para seguridad.