Mientras el gobierno mexicano sostiene públicamente un discurso de defensa de la soberanía nacional, en territorio mexicano existen operaciones de cooperación con agencias de seguridad de Estados Unidos, una contradicción que, de acuerdo con el especialista en seguridad Ghaleb Krame, debería transparentarse ante la ciudadanía.
En entrevista para XEU, el experto señaló que la presencia de personal estadounidense en labores de inteligencia en México quedó expuesta recientemente cuando Terry Walker, en un acto en el que también se encontraba el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que hay elementos de la Administración para el Control de Drogas (DEA) operando en territorio mexicano.
“Estamos frente a un gobierno que en las mañaneras vende soberanía y al atardecer y al anochecer hay operaciones donde no está la soberanía que ellos mencionan en las mañanas”, sostuvo Krame.
Para el especialista, esta situación configura un escenario de “soberanía encubierta”, en el que existe una narrativa política sobre la autonomía del país que no necesariamente corresponde con la dinámica de cooperación que se desarrolla en materia de seguridad.
Krame consideró que el gobierno debería hablar abiertamente sobre los acuerdos y operaciones que mantiene con Estados Unidos, particularmente cuando involucran a fuerzas de seguridad e inteligencia dentro del territorio nacional.
“La mejor política es salir y decir la verdad. Estamos cooperando con Estados Unidos de manera intrínseca; hay operaciones militares supervisadas y coordinadas con el Ejército y con las autoridades mexicanas dentro de territorio mexicano”, planteó.
El especialista sostuvo que reconocer públicamente esta colaboración no implicaría necesariamente una pérdida de soberanía y puso como ejemplo el caso de Colombia durante el gobierno de Álvaro Uribe, cuando las autoridades colombianas y estadounidenses colaboraron en el combate contra organizaciones criminales.
A su juicio, la cooperación entre ambos países podría abordarse desde una perspectiva institucional y transparente, en lugar de mantener una narrativa que, dijo, responde a una postura ideológica y política de la actual administración.
En otro punto, Ghaleb Krame advirtió que la evolución de los grupos del crimen organizado en México obliga, desde su perspectiva, a replantear la manera en que son clasificados y combatidos.
Como ejemplos mencionó el uso de minas, coches bomba y drones artillados, además de otras tácticas destinadas a generar miedo entre la población y desafiar la capacidad del Estado para mantener el orden.
“¿Qué más queremos que ejemplos tras ejemplos para determinar que estos grupos dejaron únicamente de ser terroristas, de ser narcotraficantes? Son narcoterroristas”, afirmó.
Krame señaló que las organizaciones criminales tampoco se limitan actualmente al tráfico de drogas, pues han diversificado sus actividades hacia delitos como la trata de personas, la falsificación de productos y otros negocios ilícitos.
Desde su perspectiva, la combinación de actividades criminales y métodos utilizados por organizaciones terroristas debería llevar a las autoridades a considerar una nueva estrategia para enfrentar a estos grupos.
El especialista también cuestionó que la presidenta Claudia Sheinbaum haya mantenido una postura firme para rechazar la utilización del término “narcoterrorismo” para referirse a las organizaciones criminales que operan en México.
Ante la pregunta sobre las expectativas en el combate al crimen organizado tanto desde México como desde Estados Unidos, Krame consideró que podrían continuar registrándose hechos violentos mientras no exista una estrategia capaz de contener la capacidad operativa de estos grupos.
El especialista hizo referencia a hechos como el coche bomba registrado en Zacatecas como muestra, desde su perspectiva, de la evolución de las tácticas empleadas por las organizaciones criminales.
Finalmente, llamó a la población a analizar críticamente los discursos oficiales y no asumirlos automáticamente como una explicación completa de lo que ocurre en materia de seguridad.
“Somos gente consciente, somos gente inteligente y, obviamente, no comprar los discursos oficiales sin antes hacer una reflexión de lo que realmente está ocurriendo”, concluyó.