El dirigente nacional del PRI, Alejandro "Alito" Moreno Cárdenas, calificó como una “broma” la decisión del senador Enrique Inzunza de separarse de la bancada de Morena en el Senado y continuar como legislador independiente.
Moreno sostuvo que la salida del legislador sinaloense no representa un verdadero rompimiento con Morena, sino una estrategia para intentar deslindarlo de los cuestionamientos y de los presuntos pactos que, afirmó, existen entre integrantes del partido y grupos del crimen organizado.
“Es una broma”, habría señalado el dirigente priista al referirse a la decisión de Inzunza, quien anunció el 26 de agosto que dejaría el grupo parlamentario de Morena, pero conservaría su escaño en el Senado como legislador independiente.
La separación de Inzunza ocurre en medio de cuestionamientos y llamados de legisladores de Morena y sus aliados para que solicite licencia al cargo mientras continúan investigaciones relacionadas con señalamientos en su contra.
Alejandro Moreno también lanzó acusaciones contra Morena y sus representantes, a quienes responsabilizó políticamente de la situación de violencia, homicidios y desapariciones que enfrenta México.
El dirigente del PRI sostuvo que la salida de Inzunza de la bancada no modifica su responsabilidad política ni elimina los cuestionamientos que rodean al partido gobernante.
Las declaraciones de Moreno se producen en un contexto de creciente presión política sobre figuras de Morena vinculadas con Sinaloa. En las últimas semanas, el caso del gobernador Rubén Rocha Moya y los señalamientos contra otros políticos de la entidad han provocado tensiones dentro de la llamada Cuarta Transformación.
Enrique Inzunza comunicó que continuará ejerciendo su cargo como senador, pero fuera del grupo parlamentario de Morena. Argumentó que tomó la decisión para desempeñar sus funciones de manera independiente y, según expuso, evitar que su situación sea utilizada para cuestionar al movimiento de transformación.
La decisión no implica que Inzunza deje el Senado ni que renuncie a su escaño, por lo que continuará como legislador independiente.
El caso mantiene la atención política en Sinaloa y en el Senado de la República, mientras continúan los cuestionamientos entre Morena y la oposición sobre las investigaciones y los presuntos vínculos entre políticos y grupos delictivos.