Este domingo 23 de agosto, las calles de Boca del Río fueron escenario de una manifestación organizada por conductores de transporte por aplicación que salieron a las calles para hacer escuchar su voz ante las autoridades estatales. La llamada "Marcha Pacífica" arrancó desde la calzada Juan Pablo II, esquina con el bulevar Manuel Ávila Camacho, y concluyó frente a la Plaza de la Soberanía, el conocido Asta Bandera ubicado sobre ese mismo bulevar, entre las calles Bolívar y Valencia.
A pie y sobre ruedas, los manifestantes recorrieron el trayecto en un ambiente ordenado y sin incidentes. La convocatoria reunió a lo que los propios organizadores estiman entre 150 y 200 participantes, aunque reconocieron no contar con una cifra exacta dada la naturaleza informal con la que se organizó el evento.
Uno de los mensajes que los conductores se esforzaron por dejar muy claro desde el primer momento es que detrás de esta movilización no existe ninguna estructura política ni corporativa. Edwin Valenzuela, uno de los voceros del grupo, fue enfático al respecto.
"Esta marcha fue organizada por conductores para conductores. Aquí no hay ningún sindicato, ninguna organización, no hay partidos políticos. Nos organizamos con lo que pudimos, con lo que teníamos a la mano". Edwin Valenzuela, conductor de transporte por aplicación
La aclaración no es menor. En el contexto de las tensiones históricas entre el gremio taxista tradicional y los conductores de plataformas como Uber, DiDi e inDrive en el estado de Veracruz, los manifestantes buscan diferenciarse de cualquier movimiento que pudiera interpretarse como impulsado por intereses empresariales o electorales.
El fondo del mensaje de los conductores no es de protesta contra nadie, sino de apertura al diálogo. Reconocen que existe un vacío legal en el estado que ha generado incertidumbre para quienes trabajan a través de plataformas digitales, y aplauden que las autoridades veracruzanas hayan enviado una iniciativa de ley para regular esta modalidad de transporte de manera integral.
"El motivo de esta marcha es muy simple, queremos decir a la sociedad que en Veracruz cabemos todos: cabemos el gremio taxista, nosotros los conductores, el gobierno y sobre todo también los usuarios, porque ellos también tienen la libertad de elegir". Edwin Valenzuela, conductor de transporte por aplicación
Los choferes señalan que, si bien existen marcos legales federales e internacionales que amparan su actividad, hace falta una norma estatal específica que brinde certeza jurídica a todos los involucrados. No hablan de privilegios, sino de reglas claras.
Otro conductor, José Luis Hernández, reforzó esta postura con sus propias palabras:
"Todos aquí estamos dispuestos a regirnos por una regulación, una regulación que nos convenga a todos para poder trabajar en paz. Es lo único que se está solicitando". José Luis Hernández, conductor de transporte por aplicación
Más allá de los tecnicismos legales, los conductores pusieron sobre la mesa algo que va más allá de una ley: la dignidad de su trabajo. Hernández fue directo y emotivo al respecto, dejando en claro que el problema no es solo burocrático.
"Desafortunadamente, en algún momento se nos ha tratado básicamente como criminales y lo único que buscamos es trabajar, trabajar dignamente y trabajar tranquilos. Es lo que queremos". José Luis Hernández, conductor de transporte por aplicación
Esta percepción de estigmatización es compartida por muchos en el gremio. Los conductores de aplicación han enfrentado en diversas ocasiones bloqueos, confrontaciones con taxistas y operativos que, según denuncian, los colocan en desventaja frente a otras modalidades de transporte.
Los conductores también dejaron en claro que su respaldo a la regulación no significa que estén dispuestos a aceptar cualquier cosa. Valenzuela fue preciso: si las plataformas digitales que operan en el estado no cumplen con el reglamento que emane de la nueva ley, deberán ajustarse o dejar de operar. Los choferes, dijo, apoyan ese principio porque lo que buscan es orden.
Entre los puntos que los manifestantes consideran fundamentales para una regulación justa se encuentran:
En ese sentido, los organizadores informaron que ya han entregado propuestas formales tanto a la Secretaría de Transportes como al Gobierno del Estado de Veracruz, y que se mantienen en comunicación con las autoridades.
Al concluir la concentración frente al Asta Bandera, fue de nuevo Edwin Valenzuela quien tomó la palabra para cerrar con un mensaje que resume el espíritu de la movilización.
"Nosotros entendemos que somos una minoría, pero en toda sociedad, en todo gobierno, las minorías también debemos ser escuchadas". Edwin Valenzuela, conductor de transporte por aplicación
Los conductores afirmaron que seguirán participando en las mesas de diálogo que el actual gobierno estatal ha abierto, y que continuarán aportando ideas y propuestas para que la nueva Ley de Movilidad de Veracruz sea lo más completa, justa y rápida posible. Para ellos, esta marcha fue apenas el comienzo de una conversación que apenas empieza a tomar forma institucional.
La movilización en Boca del Río marca un momento relevante en el debate sobre la movilidad urbana en el estado, en un contexto nacional donde varias entidades aún buscan la manera de regular de forma efectiva los servicios de transporte basados en tecnología.