La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el Gobierno federal ha avanzado en la reestructuración de créditos del Infonavit que durante años se volvieron difíciles de pagar para millones de trabajadores.
Durante la entrega de viviendas en Puebla, la mandataria señaló que cerca de 5 millones de familias ya han recibido algún tipo de ajuste en sus financiamientos, como parte de las acciones implementadas para atender los llamados créditos impagables.
Sheinbaum explicó que uno de los problemas detectados fue que algunos trabajadores podían pasar años pagando sus créditos sin que el saldo disminuyera de manera significativa.
Como ejemplo, mencionó el caso de una beneficiaria que originalmente recibió un financiamiento de 89 mil pesos y que, después de haber pagado 246 mil pesos, todavía enfrentaba una deuda cercana a 1.6 millones de pesos.
La presidenta consideró que situaciones de este tipo evidenciaron la necesidad de revisar las condiciones bajo las cuales fueron otorgados diversos créditos durante administraciones anteriores.
“Hay que reestructurar todos los créditos de todo ese periodo”, señaló.
La estrategia federal contempla modificar las condiciones de aquellos financiamientos cuyo esquema original dificultaba que los trabajadores pudieran liquidar sus adeudos.
El objetivo, explicó la mandataria, es que los pagos realizados por los trabajadores tengan un impacto real en la reducción de la deuda y que las familias puedan avanzar hacia la certeza jurídica sobre sus viviendas.
De acuerdo con las cifras expuestas durante el evento, alrededor de 5 millones de familias ya han sido beneficiadas con procesos de reestructuración.
El anuncio se realizó durante la entrega de 32 viviendas en el desarrollo habitacional Lomas de San Miguel, en Puebla.
El proyecto contemplaba inicialmente 832 viviendas, pero aumentó a mil 216 unidades después de que el Gobierno estatal incorporó 3.5 hectáreas adicionales de terreno.
Según la información presentada durante el acto, las viviendas tienen un valor estimado de 1.2 millones de pesos, aunque mediante el esquema impulsado por el Infonavit pueden ofrecerse a los trabajadores en alrededor de 600 mil pesos.
La estrategia forma parte del programa Vivienda para el Bienestar, con el que el Gobierno federal busca ampliar el acceso a vivienda para trabajadores.
Durante su intervención, Sheinbaum también destacó el crecimiento de la meta nacional de construcción de vivienda durante su administración.
La meta pasó de 500 mil viviendas a un millón y posteriormente a 1.8 millones de viviendas para el sexenio, ante la demanda registrada.
En este programa participan instituciones como Infonavit, la Comisión Nacional de Vivienda y Fovissste, mediante diferentes esquemas de construcción y financiamiento.
La presidenta también rechazó que las medidas de reestructuración y reducción de saldos representen un riesgo para las finanzas del Infonavit.
Sostuvo que el instituto cuenta con recursos suficientes y destacó que el incremento de los salarios mínimos también ha contribuido a fortalecer su situación financiera.
La administración federal plantea que la política habitacional tenga dos vertientes: atender a trabajadores que ya tienen créditos y enfrentan deudas elevadas, y al mismo tiempo aumentar la oferta de viviendas accesibles para quienes todavía buscan adquirir una casa.
Con estas medidas, el Gobierno federal busca modificar las condiciones de financiamientos considerados impagables y facilitar que más familias puedan conservar o adquirir una vivienda.