Perú y México restablecieron sus relaciones diplomáticas, luego de varios años de distanciamiento marcado por las diferencias políticas surgidas a raíz del caso del expresidente peruano Pedro Castillo y la situación de la ex primera ministra Betsy Chávez, quien permanecía en la Embajada de México en Lima.
El anuncio representa un nuevo capítulo en la relación entre ambos países y abre la puerta a la reactivación de los vínculos diplomáticos, comerciales y de cooperación que se habían visto afectados durante los últimos años.
El periodista y analista político peruano Rodrigo Chilitupa consideró que se trata de una decisión positiva para ambas naciones, al señalar que las relaciones entre México y Perú trascienden a los gobiernos y a los personajes políticos.
El desencuentro comenzó tras la destitución y detención del expresidente Pedro Castillo, quien en diciembre de 2022 intentó disolver el Congreso peruano y establecer un gobierno de excepción, en un hecho que fue considerado un fallido autogolpe de Estado.
Desde entonces, el gobierno del entonces presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador expresó su desacuerdo con el proceso contra Castillo y cuestionó el trato que recibió por parte de las autoridades peruanas.
Posteriormente, la presidenta Claudia Sheinbaum mantuvo una postura crítica respecto al caso y señaló que el exmandatario peruano no habría recibido un trato justo.
Castillo permanece recluido en Perú y enfrenta una condena de 11 años y ocho meses de prisión, de acuerdo con lo señalado por el periodista peruano.
Estas diferencias provocaron un progresivo enfriamiento de las relaciones entre ambos países, hasta llegar prácticamente a un punto muerto en materia diplomática.
Otro de los puntos de tensión fue el caso de Betsy Chávez, exjefa del gabinete de Pedro Castillo, quien también fue condenada a 11 años y ocho meses de prisión por su participación en los hechos relacionados con el fallido autogolpe.
Tras conocerse la sentencia, Chávez no se presentó ante las autoridades y posteriormente se confirmó que se encontraba en la Embajada de México en Perú, donde solicitó protección y la condición de refugiada política al gobierno mexicano.
El gobierno peruano finalmente le otorgó un salvoconducto, documento que le permitió abandonar el territorio peruano y viajar a México.
De acuerdo con Chilitupa, Chávez salió de Perú durante la madrugada y se esperaba su llegada a territorio mexicano.
El analista político destacó que, pese al distanciamiento diplomático, los vínculos económicos entre México y Perú se mantuvieron activos.
Señaló que el intercambio comercial entre ambas naciones supera los 2 mil 600 millones de dólares anuales, impulsado principalmente por el acuerdo de integración comercial vigente desde 2012.
Por ello, consideró que la reanudación de las relaciones permitirá fortalecer nuevamente la cooperación económica y facilitará los vínculos entre empresarios y ciudadanos de ambos países.
Otro de los efectos esperados es una posible recuperación de la Alianza del Pacífico, mecanismo de integración conformado originalmente por México, Perú, Colombia y Chile.
El distanciamiento entre Lima y Ciudad de México había debilitado el funcionamiento político del bloque, por lo que el restablecimiento de los vínculos podría contribuir a recuperar su dinamismo.
Chilitupa consideró que también existe la posibilidad de que Perú avance en la normalización de sus relaciones con otros países de la región con los que ha tenido diferencias políticas.
El periodista peruano calificó como una buena noticia el restablecimiento de los lazos entre ambas naciones.
Consideró que México y Perú mantienen una relación histórica y cultural que va más allá de los gobiernos en turno, por lo que no era conveniente mantener un distanciamiento prolongado debido a diferencias relacionadas con determinados personajes políticos.
"Las relaciones diplomáticas entre Perú y México van más allá de las personas", señaló.
Además, destacó que la normalización permitirá que los peruanos que viajan o viven en México puedan contar nuevamente con una representación diplomática plenamente activa, al tiempo que abre la posibilidad de fortalecer los intercambios culturales, comerciales y políticos.
Con el restablecimiento de las relaciones, México y Perú buscan dejar atrás una etapa de tensiones y recuperar los vínculos históricos entre dos países que comparten importantes lazos culturales, económicos y regionales.