En un caso que generó amplia discusión sobre el alcance del derecho animal en México, un juzgado de lo familiar del municipio de Centro, Tabasco, otorgó inicialmente una pensión alimenticia a favor de un perro de raza husky siberiano, luego del divorcio de sus propietarios.
La mascota, llamada "Lukas", de tres años de edad, fue incluida en la demanda de divorcio presentada por sus dueños debido a los elevados costos que implica su manutención. Durante el proceso judicial se solicitó que uno de los propietarios contribuyera económicamente a cubrir los gastos de alimentación, atención veterinaria y bienestar del animal.
En una resolución que fue considerada inédita, el juzgado determinó que el perro permanecería bajo el cuidado de su propietaria, Estela "N", mientras que el otro propietario tendría la obligación de aportar recursos para su mantenimiento.
El Colegio de Abogados de Tabasco calificó la resolución inicial como un "exceso judicial", al considerar que la legislación vigente no contempla una figura jurídica de pensión alimenticia para animales domésticos.
En Veracruz se reconocen de manera implícita y legal a través de la protección a los animales como seres sintientes, respaldado por criterios nacionales. Aunque no existe una ley local específica con la frase exacta "familia multiespecie" en su código civil, el estado sí ha dado pasos firmes en el reconocimiento de sus derechos y su vínculo con las personas.
Asimismo, en otras entidades, tribunales federales han emitido tesis que validan a las familias multiespecie y su derecho a recibir servicios de cuidado.
Constituciones y leyes de bienestar animal como en la Ciudad de México y el Estado de México, protegen a los animales como seres sintientes y prohíben prohibiciones injustas de mascotas en viviendas sujetas a régimen de propiedad en condominio.
Las familias multiespecie en México son hogares donde conviven humanos y animales de compañía que se consideran miembros de la familia, destacando el reconocimiento legal de los animales como seres sintientes, la alta tasa de mascotas en los hogares y los nuevos derechos en condominios. Siete de cada diez hogares en México tienen un animal de compañía.
La controversia también puso sobre la mesa el concepto de familias multiespecie, término utilizado para describir a los hogares donde los animales de compañía son considerados integrantes del núcleo familiar.
En los últimos años, diversas entidades del país han impulsado criterios y reformas orientadas al bienestar animal, reconociendo que las mascotas ocupan un papel cada vez más relevante dentro de la vida familiar.
De acuerdo con diversas estimaciones, cerca del 70 % de los hogares mexicanos conviven con al menos un animal de compañía, situación que ha impulsado nuevas discusiones sobre su protección jurídica, la custodia compartida y las responsabilidades de sus propietarios cuando una pareja se separa.
El caso se convirtió en un referente nacional sobre la evolución del derecho familiar y el creciente reconocimiento social de los animales como parte de las familias mexicanas.