La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México evitó la imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, luego de la reunión que sostuvo en Palacio Nacional con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria calificó el encuentro como "una muy buena reunión" y explicó que ambas partes mantienen conversaciones para construir un acuerdo de largo plazo que fortalezca la relación comercial entre ambos países bajo el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
"Fue una muy buena reunión. Van avanzando distintos temas", expresó.
Sheinbaum explicó que, pese a los recientes cambios en la política comercial impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, las exportaciones mexicanas no enfrentarán nuevos gravámenes.
Recordó que al inicio de la administración de Trump se planteó aplicar un arancel general del 25 por ciento a todos los productos mexicanos. Sin embargo, tras diversas conversaciones entre ambos gobiernos, la medida se modificó para mantener arancel cero a los bienes que cumplen con las reglas del T-MEC.
Precisó que actualmente los productos mexicanos que se exportan dentro del tratado continúan sin pagar aranceles, con excepción del acero, el aluminio y algunos vehículos que ya estaban sujetos a impuestos específicos.
"México queda exactamente igual que como estábamos hace una semana. Es decir, libra totalmente un nuevo arancel. En este momento no tenemos un nuevo arancel del que ya teníamos previamente", sostuvo.
La mandataria explicó que uno de los temas centrales de las conversaciones con Washington son las reglas de origen, es decir, el porcentaje de componentes fabricados en la región que debe contener un producto para recibir los beneficios del tratado comercial.
Indicó que Estados Unidos busca elevar esos requisitos y dar mayor peso a la producción realizada en su territorio, mientras que México propone que también se considere el contenido fabricado en el país.
"Nosotros estamos buscando que esas reglas de origen, aunque aumenten del 70 al 90 por ciento, sean regionales; es decir, que no solamente se descuente lo fabricado en Estados Unidos, sino también lo que se produce en México", explicó.
Sheinbaum recordó que Estados Unidos ya decidió mantener la vigencia del T-MEC durante los próximos diez años con revisiones anuales.
No obstante, señaló que el Gobierno de México busca alcanzar un acuerdo que otorgue mayor estabilidad al tratado y reduzca la incertidumbre para inversionistas y empresas instaladas en América del Norte.
"Estamos trabajando con Estados Unidos para llegar a un acuerdo de largo plazo en esta nueva visión que tiene su gobierno", afirmó.
Durante la conferencia, la presidenta también fue cuestionada sobre las investigaciones relacionadas con una presunta red de huachicol fiscal.
Explicó que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas las indagatorias sobre el ingreso irregular de combustible al país y señaló que las pesquisas no se limitan al aseguramiento de ferrotanques.
Detalló que las investigaciones abarcan la forma en que el diésel ingresó al territorio nacional, su almacenamiento y la distribución a estaciones de servicio, además de la posible participación de otras empresas.
"Hay una investigación para muchas más empresas y empresarios que están vinculados con esta red de contrabando de combustibles y distribución de los mismos", indicó.
La presidenta aclaró que corresponde a la Fiscalía informar sobre los avances del caso, ya que esa institución encabeza las investigaciones.