La presidenta Claudia Sheinbaum defendió al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya de las acusaciones sin pruebas y acusó al gobierno de Estados Unidos de injerencista, al presentar ayer domingo 31 de mayo su Segundo Informe de rendición de cuentas.
“¡Ya no hablamos de cooperación, estamos hablando de injerencia!”, acusó Sheinbaum ante los señalamientos de Estados Unidos en contra de Rubén Rocha Moya y 9 funcionarios más de presunto narcoterrorismo.
"Vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelvan el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir", advirtió.
La mandataria sugirió que sectores de la ultraderecha estadounidense utiliza a México con fines electorales, al reprobar las solicitudes de detención de diez mexicanos, “entre ellos un gobernador, un alcalde y un senador en funciones, sin que se hayan presentado públicamente las pruebas que sustenten las acusaciones, podrían derivar en una forma de injerencia política que convierta a instancias estadounidenses en un factor determinante de los procesos electorales”, afirmó.
Y reiteró que la cooperación internacional en materia de seguridad debe realizarse con respeto a la soberanía nacional y advirtió que cuando un gobierno extranjero busca señalar culpables, presionar instituciones o influir en decisiones que corresponden exclusivamente a los mexicanos, deja de existir la cooperación y comienza la injerencia.