La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que el Instituto Nacional Electoral (INE) no tendría la responsabilidad de determinar si un candidato tiene vínculos con la delincuencia organizada, sino que únicamente fungiría como intermediario entre los partidos políticos y las autoridades encargadas de investigar posibles antecedentes.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que la propuesta contempla la creación de una comisión de consejeros del INE que mantenga comunicación con instituciones como la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Fiscalía General de la República (FGR).
Detalló que, en caso de que un partido político solicite investigar a alguno de sus aspirantes, dicha comisión sería la encargada de consultar a las autoridades correspondientes y devolver la información al instituto político interesado.
“Lo que se propone es que una comisión del INE esté en contacto con las instituciones de inteligencia, investigación y justicia para que, si un partido político pide revisar a determinados candidatos, se haga la consulta formal y se entregue la respuesta”, señaló Sheinbaum.
La presidenta insistió en que el INE no emitiría resoluciones ni tendría facultades para aprobar o rechazar candidaturas, ya que la decisión final seguiría estando en manos de los partidos políticos.
Indicó que las autoridades únicamente podrían advertir sobre posibles riesgos, como antecedentes relacionados con lavado de dinero, actos de corrupción o presuntos vínculos con grupos delictivos.