La detención de “El Mencho” marca un punto de inflexión en la estrategia de seguridad en México, afirmó el especialista en temas de seguridad, Emilio Vizarretea, al analizar las implicaciones políticas, militares y sociales del golpe contra el líder delincuencial.
“Mire, lo que está surgiendo y que ya es de conocimiento público es sin duda este acontecimiento. Es un acontecimiento en el sentido del análisis político coyuntural que va a dar el jalón histórico a todos los segmentos anteriores, las estrategias, las políticas, los personajes que tengan que ver con los asuntos de seguridad y de justicia”, señaló en entrevista para XEU.
Para Vizarretea, se trata de “un tema fuerte, es un tema importante y relevante para México, para su seguridad y desarrollo, para las relaciones con Estados Unidos y obviamente un reposicionamiento al interior del cártel Jalisco que puede generar este nivel de violencia que ayer observamos”.
Sobre la posible influencia de Washington en el operativo, el especialista fue claro al referirse a la presión ejercida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump: “Sin duda, el peso específico de presión del presidente Trump, de su gobierno hacia el gobierno mexicano ha estado muy fuerte y obviamente es un chicotazo para el cambio de lo que conocemos como estrategia de seguridad”.
En ese sentido, subrayó que ya es evidente un giro en la política pública: “Es indudable ese hecho. En este momento sí, ya se vio una modificación muy fuerte y obviamente una acción directa. Aquí ya no está aplicando ‘abrazos no balazos’. Así es, es otra cosa”.
Respecto a la colaboración bilateral, Vizarretea explicó que, aunque hubo apoyo de inteligencia por parte del gobierno estadounidense, el operativo fue encabezado por fuerzas nacionales. “Con las fuerzas armadas en su conjunto, nada más que por la forma en que están divididas en las operaciones militares, le correspondió encabezar al Ejército mexicano”, puntualizó.
Calificó la acción como un logro significativo: “Sin duda alguna, es una de las acciones más exitosas que se han brindado en los últimos años”.
Sin embargo, advirtió que el escenario inmediato puede ser complejo. “Viene lo que normalmente se genera de esta manera, que es la sucesión en los mandos. Es un tema delicado porque puede generar mayor violencia en la manera en que se despliegan los que pretenden suceder al Mencho y obviamente habrán de tener que demostrar en las plazas donde controlan la fuerza y el posicionamiento”.
Ante la preocupación social por los bloqueos y hechos violentos registrados en Jalisco y estados vecinos, el especialista consideró que el Estado cuenta con herramientas para contener la situación.
“Existe esa posibilidad. Sabemos hasta dónde lo pueda lograr y cómo está, pero la posibilidad y la capacidad para establecer este control o estas operaciones es real”, afirmó.
La caída de “El Mencho”, concluyó, no solo representa un golpe estructural para el crimen organizado, sino también el inicio de una nueva etapa en la política de seguridad mexicana.