El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, instó este viernes a mantener la "prudencia" y la “sangre fría” ante los nuevos anuncios de aranceles en Estados Unidos, a la vez que confirmó que viajará a Washington la próxima semana para “tener claridad” sobre el alcance de las medidas y defender los intereses de México.
“Lo primero que tenemos que hacer es actuar (…) con sangre fría para poder determinar (su impacto y actuación) porque él (Trump) acaba de anunciar hace unos momentos que va a imponer otros aranceles en sustitución a los que les quitó la corte. Entonces, tenemos que ver cómo va a ser eso”, señaló el secretario.
Ebrard pidió "prudencia" ya que, apuntó, la decisión de la Suprema Corte estadounidense que tumbó aranceles sustentados en poderes de emergencia se dio casi en paralelo con un nuevo anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, para sustituirlos con otras tarifas.
Añadió que establecerá contacto con contrapartes en Estados Unidos y que su visita ya programada la semana entrante le permitirá confirmar “con más precisión” si México “permanece más o menos igual o hay algún cambio”.
Ebrard recordó que, hasta este momento, “el 85 %” de lo que México exporta a Estados Unidos no paga arancel y apuntó que gravámenes sobre sectores como vehículos, acero y aluminio responden a otros fundamentos legales distintos a los aranceles “recíprocos” que —dijo— están en el centro de la discusión actual.
En paralelo, el secretario vinculó la defensa comercial con una estrategia de fortalecimiento industrial, por lo que consideró “sustantivo, crítico, esencial” producir en México insumos estratégicos ante tensiones geopolíticas y movimientos arancelarios.
“Nos va a dar más independencia”, dijo, al explicar que los semiconductores son clave para ramas como la automotriz, aeronáutica y electrónica y que su desarrollo puede detonar empleos mejor pagados e innovación.
Sobre la relación bilateral con EE.UU., pidió ponerse en “modo zen” y sostuvo que el pronóstico para este año es “salir adelante” por el tamaño de la integración entre ambas economías, en medio de la revisión del T-MEC, al tiempo que destacó que México se ha convertido en el principal exportador a Estados Unidos y también su principal comprador.
Trump condenó duramente este viernes el fallo "terrible" del Supremo que invalida los aranceles "recíprocos" y de otra índole que impuso bajo poderes de emergencia, un duro revés a su agenda política y económica; y anunció que impondrá un nuevo gravamen global del 10 % bajo un nuevo marco legal y sin contar con el aval del Congreso.
EFE