Entrevistado en Periodismo de Análisis de XEU, el experto detalló que, aunque el precio internacional del crudo ha bajado, ese beneficio no se ha reflejado en el consumidor mexicano.
“El precio del barril bajó casi tres pesos, pero esa disminución no se trasladó al consumidor; al contrario, sirvió para mantener un alto impuesto”, señaló.
Actualmente, del precio que se paga por cada litro de gasolina en México, más de 10 pesos corresponden a impuestos.
“Hoy estamos pagando por cada litro entre IVA y IEPS alrededor de 10.20 a 10.40 pesos”, subrayó Pech.
Indicó que, a diferencia de Estados Unidos, donde los impuestos son menores, en México el IEPS se ha convertido en una herramienta clave de recaudación.
“No hay estímulos al impuesto porque el gobierno necesita una mayor recaudación”, afirmó.
Para 2025, estimó que solo por IEPS de gasolina y diésel el gobierno podría recaudar más de 500 mil millones de pesos, recursos que ayudan a financiar programas sociales y reducir el déficit fiscal.
“Con esa recaudación se podría cubrir casi el 50% del gasto en programas sociales”, explicó.
Pech señaló que una posible reducción del precio implicaría liberar nuevamente el costo de los combustibles.
“Si se dejara libre el precio y se trasladara la baja del barril al consumidor, la gasolina podría bajar casi dos pesos por litro”, aunque reconoció que “eso no va a suceder porque el país necesita ingresos”.
Finalmente, cuestionó el destino del IEPS, ya que en otros países se usa para infraestructura carretera.
“En México el IEPS va a la bolsa general, pero no se etiqueta para carreteras, cuando más del 70% de las exportaciones se mueven por carretera”.