¿Por qué usar chanclas durante una inundación puede costarte la vida?

Imagen ¿Por qué usar chanclas durante una inundación puede costarte la vida?

Por: Marcelo Bermúdez

Protección Civil Veracruz alerta sobre el riesgo de electrocución en calles anegadas durante la temporada de lluvias 2025

Cada temporada de lluvias, miles de veracruzanos enfrentan la misma escena: calles convertidas en ríos, colonias bajo el agua y la necesidad urgente de moverse entre el caos. Sin embargo, una decisión que parece menor —el tipo de calzado que se usa para cruzar una calle inundada— puede representar la diferencia entre llegar a casa o perder la vida. Especialistas en protección civil advierten con firmeza: las chanclas no son solo incomodas en estos casos, son peligrosas.

Electricidad invisible bajo el agua: el riesgo que nadie ve

El peligro más subestimado durante las inundaciones en Veracruz no es la corriente de agua ni los desniveles ocultos en la vialidad. Es la electricidad. Cuando las calles se anegan, cables caídos, rejas metálicas electrificadas y fugas de corriente eléctrica quedan completamente sumergidos bajo el agua, sin ninguna señal visible que advierta su presencia.

Las autoridades de Protección Civil explican que durante eventos de lluvia intensa pueden desprenderse líneas de alta tensión, electrificarse estructuras metálicas por contacto accidental con cableado dañado, o generarse fugas de corriente desde instalaciones con deficiencias eléctricas. Todo ello resulta imposible de detectar a simple vista una vez que el agua cubre la superficie.

En ese escenario, caminar con chanclas o sandalias equivale a andar descalzo. Este tipo de calzado deja la mayor parte del pie expuesto, sin ninguna barrera aislante entre la piel y el agua contaminada que conduce electricidad. Una fracción de segundo de contacto con una fuente energizada puede ser fatal.

Tragedias que dejaron lección en el puerto

Veracruz no solo enfrenta este riesgo en teoría. La ciudad lo ha vivido con consecuencias irreparables. En julio de 2023, un menor de 13 años perdió la vida electrocutado en la colonia Predio La Laguna mientras circulaba en bicicleta entre calles inundadas. El niño tocó accidentalmente una reja metálica que se encontraba electrificada. No hubo ninguna señal que alertara sobre el peligro. El agua hizo el resto.

Más recientemente, en noviembre de 2025, un hombre murió en la colonia Acosta Lagunes tras hacer contacto con un cable de alta tensión que permanecía colgando en una calle del puerto luego de condiciones de lluvia intensa. Dos casos distintos, dos tragedias que comparten el mismo denominador: corriente eléctrica invisible en medio del agua.

Estos antecedentes refuerzan la urgencia del mensaje que las autoridades repiten cada año: las inundaciones en zonas urbanas concentran riesgos eléctricos que la mayoría de la población no considera al momento de salir de casa.

Por qué las chanclas multiplican el peligro

Más allá del riesgo eléctrico, los especialistas señalan que el calzado abierto presenta vulnerabilidades adicionales en situaciones de inundación que tampoco deben ignorarse:

  • Se desprenden fácilmente con la corriente del agua, dejando los pies completamente desprotegidos en cuestión de segundos.
  • Ofrecen cero agarre ante superficies resbaladizas, incrementando el riesgo de caídas en zonas donde el fondo es invisible.
  • No protegen contra vidrios rotos, láminas, clavos, varillas y otros objetos cortopunzantes que quedan ocultos bajo el agua.
  • No aíslan de manera alguna contra descargas eléctricas provenientes de cables o instalaciones dañadas sumergidas.

La suma de estos factores convierte a un par de chanclas en uno de los accesorios más inadecuados para transitar durante una emergencia hídrica urbana, a pesar de ser, paradójicamente, el calzado más común en el clima cálido y húmedo de Veracruz.

La recomendación de las autoridades: botas de hule, no improvisación

Protección Civil es específica en su recomendación: si existe la necesidad de transitar por una zona inundada, el calzado adecuado son las botas de hule con suela antiderrapante. Este tipo de calzado ofrece aislamiento eléctrico básico, protege los pies de objetos cortantes, proporciona agarre en superficies resbaladizas y evita que el calzado se desprenda con la corriente del agua.

Sin embargo, la recomendación más importante va más allá del calzado: evitar completamente caminar por calles anegadas cuando se desconoce la profundidad del agua o cuando existen cables caídos visibles en las inmediaciones. En esas condiciones, ningún tipo de calzado garantiza seguridad absoluta.

Las autoridades también hacen un llamado especial a padres de familia y tutores para que supervisen los desplazamientos de niños y adolescentes durante lluvias intensas, tomando en cuenta que el caso de 2023 involucró a un menor que transitaba solo por una colonia inundada.

Temporada de lluvias activa: el momento de tomar precauciones es ahora

Con la temporada de lluvias en pleno desarrollo y pronósticos que anticipan precipitaciones frecuentes e intensas para el estado de Veracruz durante los próximos meses, el llamado de las autoridades adquiere especial relevancia. Los patrones climáticos en la región hacen que las inundaciones urbanas sean una realidad recurrente, no excepcional.

El mensaje de Protección Civil Veracruz es claro y no admite matices: una decisión tan sencilla como guardar las chanclas y colocarse unas botas de hule puede evitar una tragedia. En medio de una calle inundada, no hay manera de saber qué se esconde bajo el agua. La prevención, en este caso, no cuesta dinero: cuesta apenas un cambio de hábito.

Ante cualquier situación de emergencia durante inundaciones, las autoridades recomiendan contactar de inmediato a los servicios de protección civil municipales o estatales, no aventurarse en zonas de riesgo sin información previa y, ante la duda, permanecer en un lugar seguro hasta que las aguas bajen y el área sea revisada por personal especializado.

Foto: Gemini IA

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