Eurovision 2026 ya tiene una novedad oficial que pesa de verdad en las apuestas: los jurados profesionales vuelven a las semifinales por primera vez desde 2022 y el sistema pasa a un reparto cercano al 50-50 entre jurado y público, igual que en la final. La EBU también redujo de 20 a 10 el máximo de votos por método de pago y amplió cada jurado de 5 a 7 miembros. En esa conversación previa, donde también aparecen marcas como 1xbet, la lectura del mercado cambia bastante antes de llegar a Viena, sede de las galas del 12, 14 y 16 de mayo.
Hasta ahora, una parte del betting podía apoyarse mucho en una idea simple: si una canción tenía fuerte arrastre popular, su pase a la final parecía más claro en semifinales. En 2026 eso ya no vale por sí solo. Las reglas oficiales indican que tanto en semifinales como en la gran final se combinan puntos del jurado y de la audiencia, y el voto del resto del mundo sigue entrando como un bloque adicional, lo que deja el peso real algo por encima del lado popular, pero no lo convierte en una ronda puramente televotada.
Eso obliga a mirar el mercado con otra calma:
Las propias cuotas de abril dejan ver ese cambio. En el mercado general, Finlandia aparece como favorita al triunfo con un 30% de probabilidad implícita en la agregación de bookmakers de Eurovisionworld, por delante de Francia con 11% y Dinamarca con 10%. Pero en el mercado específico de jurado la favorita es Australia con 27%, seguida por Francia con 21%, mientras que en televoto manda Israel con 26%, por delante de Grecia con 16% y Finlandia con 13%. La señal es muy clara: una sola tabla ya no explica bien lo que puede pasar en mayo.
Hay otro detalle que también pesa. La EBU explicó que el regreso del jurado a semifinales busca favorecer un mejor equilibrio musical y una mayor diversidad entre las canciones que llegan el sábado. En términos de apuestas, eso significa que algunos perfiles que antes parecían hechos para sobrevivir solo con empuje popular ahora deberán convencer también a un bloque profesional más amplio, con periodistas, docentes, figuras creativas y otros nombres de la industria dentro del jurado.
Además, el contexto ya está bastante avanzado. El orden de actuación de las semifinales se publicó hace pocos días, así que el mercado ya no trabaja sobre hipótesis sueltas sino sobre una parrilla concreta de actuación. Ese dato no decide por sí solo una cuota, pero sí afina mucho la conversación previa cuando se mezcla con el nuevo reparto entre jurado y audiencia.
Por eso el betting de Eurovisión 2026 pide una mirada más dividida que en otras temporadas recientes. Ya no basta con seguir quién genera más ruido en redes o quién arrastra más voto emocional. Ahora conviene separar ganador general, fuerza potencial en jurado y tirón de televoto, porque el nuevo reparto en semifinales castiga las lecturas demasiado simples. La noticia real para las cuotas no es solo quién va primero hoy, sino que el reglamento de 2026 obliga a pensar el festival con dos lentes al mismo tiempo.