Durante la temporada de vientos del norte, habitantes de la zona conurbada de Veracruz–Boca del Río suelen reportar ardor intenso en la piel, picazón en rostro, cuello y brazos, así como irritación en ojos y vías respiratorias, molestias que en muchos casos están relacionadas con la presencia del pica-pica, una planta silvestre común en la región.
El pica-pica (Mucuna pruriens) es un bejuco trepador ampliamente distribuido en zonas tropicales y subtropicales. Su característica más peligrosa se encuentra en sus vainas aterciopeladas, cubiertas por diminutos pelos urticantes que contienen sustancias irritantes. Al contacto con la piel, estos pelos se incrustan fácilmente y provocan una comezón intensa, ardor persistente e inflamación, efectos que pueden durar horas o incluso días.
En condiciones normales, el contacto suele darse al tocar directamente la planta. Sin embargo, durante los eventos de norte, los fuertes vientos desprenden y dispersan estos pelos microscópicos, transportándolos por el aire a grandes distancias. Esto explica por qué, aun sin haber tocado la vegetación, muchas personas presentan síntomas tras exponerse al viento o al permanecer en exteriores.

Especialistas advierten que la irritación puede extenderse a la ropa, ya que los pelos urticantes se adhieren a las telas y pueden reactivarse incluso después de lavarlas, provocando nuevas molestias al volver a usarlas.
Ante esta situación, autoridades y expertos recomiendan:
La presencia del pica-pica es un fenómeno natural en la región, pero durante los nortes su impacto se intensifica, convirtiéndose en un factor recurrente de molestias para la población veracruzana. Conocer la planta y tomar precauciones puede ayudar a reducir sus efectos.
Fuente: UTEP
mb